La salud mental de las mujeres en la agenda

La salud mental de las mujeres en la agenda

La salud mental de las mujeres es importante y tiene que ser atendida, porque afecta la forma en que piensan, sienten y actúan, la cual es originada por factores socialeseconómicosestructuralesculturales y familiares, como los roles sociales, violencia machista, estereotipos de género, maternidad y lactancia, trastornos del sobrepeso, desigualdad salarial y patrimonial, violencia económica y laboral, pobreza, trabajo doméstico, responsabilidad de los cuidados, discriminación y violencia de género.

La salud mental es parte fundamental de la salud y el bienestar que sustenta las capacidades individuales y colectivas para tomar decisiones, establecer relaciones y dar forma al mundo en el que vivimos todas y todos. La salud mental es además un derecho humano y universal, reconocido en la legislación vigente.  En contrapunto, la salud mental de las mujeres es un estado de bienestar psicológico, emocional y social que se ve afectado por diversos factores, como la educación, los valores, las normas sociales, las experiencias vividas y los roles de género.

En atención a ello, la salud mental es un concepto mucho más amplio que incluye la salud de las personas y los trastornos mentales, y que se da en un proceso complejo, que cada persona experimenta de una manera diferente, con diversos grados de dificultad y angustia y resultados sociales y clínicos que pueden ser muy diferentes. En el caso de las mujeres, se tiene que atender bajo las recomendaciones de prácticas de autocuidado, ejercicio y nutrición, ayuda profesional, círculos de apoyo, terapias de estrés, cursos de empoderamiento, capacitaciones en atención a la salud mental y combate a la violencia.

En ese sentido, es vital promover y atender la salud mental de las mujeres, en el que se incorpore la perspectiva de género en la práctica clínica para implementar estrategias y acciones que brinden atención integral y ofrezcan tratamientos especializados a mujeres que padecen algún trastorno de salud mental, en el que se ofrezcan servicios de salud de forma integral en el que se incluyan centros y equipos comunitarios, rehabilitación psicosocial, servicios de protección y tratamientos especializados para las mujeres, y atención de la red hospitalaria del sistema de salud.

En referencia, el Congreso de la Unión aprobó una iniciativa que reformó y adicionó diversas disposiciones de la Ley General de Salud, en materia de perspectiva de género en la capacitación y educación en salud mental, y en la prevención, tratamiento y rehabilitación de adicciones. Esta reforma contempla la perspectiva de género en la investigación multidisciplinaria en materia de salud mental, así como en el desarrollo de equipos de respuesta inmediata para situaciones de crisis. De igual manera, establece que la Secretaría de Salud elaborará con perspectiva de género un programa nacional para la prevención y tratamiento de la farmacodependencia, y lo ejecutará en coordinación con dependencias y entidades del sector salud y con los gobiernos de las entidades federativas.

En la misma ruta, es vital señalar que la Ley General de Salud, ya considera la atención con perspectiva de género en la salud mental, en su artículo 72 Bis, que señala “El propósito último de los servicios de salud mental es la recuperación y el bienestar, el despliegue óptimo de sus potencialidades individuales para la convivencia, el trabajo y la recreación”. Así, la atención a la salud mental deberá brindarse con un enfoque comunitario, de recuperación y con estricto respeto a los derechos humanos de los usuarios de estos servicios, en apego a los principios de interculturalidad, interdisciplinariedad, integralidad, intersectorialidad, perspectiva de género y participación social.

De igual manera, en el artículo 73 de la Ley en cita, se establece que “los servicios y programas en materia de salud mental y adicciones deberán privilegiar la atención comunitaria, integral, interdisciplinaria, intercultural, intersectorial, con perspectiva de género y participativa de las personas desde el primer nivel de atención y los hospitales generales”. Por su parte, en el artículo 73 Ter del mismo cuerpo normativo, se consigna que para combatir los estereotipos u otras ideas o imágenes ampliamente difundidas, sobresimplificadas y con frecuencia equivocadas sobre la población que requiere de los servicios de salud mental y adicciones, las autoridades de salud mental y proveedores de servicios llevarán a cabo programas educativos en salud mental con enfoque de derechos humanos y perspectiva de género para familias, escuelas y centros de trabajo, entre otros.

En ese tenor, en el artículo 74 Ter fracción I de la Ley General de Salud, se establece que la población usuaria de los servicios de salud mental tendrá derecho a la mejor atención disponible en materia de salud mental con perspectiva intercultural, pertinencia lingüística y perspectiva de género, lo que incluye el trato sin discriminación y con respeto a la dignidad de la persona, en establecimientos de la red del Sistema Nacional de Salud.

En conclusión, la perspectiva de género en salud, es una herramienta conceptual que busca analizar las relaciones de poder, las jerarquías y los estereotipos de género que afectan la salud de las personas. El objetivo es brindar una atención igualitaria y equitativa, para que   las mujeres y los hombres tengan las mismas condiciones para gozar de buena salud. De esa manera, la perspectiva de género en salud es importante porque:

  • Ayuda a identificar las inequidades y desigualdades en materia de salud, que se producen por las diferencias estructurales y no solo por la determinación biológica
  • Permite reconocer los problemas que el modelo sanitario hospitalario lleva en la práctica y permite mejorarlo
  • Ayuda a promover cambios para alcanzar un modelo de salud más justo, equitativo e igualitario.

En consecuencia, es imprescindible garantizar la prevención, atención y tratamiento de los trastornos mentales con perspectiva de género, ya que es un beneficio para las mujeres que padecen enfermedades y trastornos de salud mental, además de que se contribuye a derribar el sistema estructural y los estigmas de las mujeres como la desigualdad y la discriminación, por lo que se da un paso para alcanzar la igualdad de género, así como cerrar la brecha de género en el sector salud.

Fuente: e-consulta.com

David contra Goliath

David contra Goliath

La amenaza de Donald Trump de imponer un arancel del 25% a las importaciones de México y Canadá es una clásica jugada de Goliath. Estados Unidos, con su abrumador peso económico, intenta dividir a sus dos vecinos en una negociación que debería fortalecerse por su unidad. Canadá, al abrir la puerta a un tratado bilateral, confirma una cruda realidad: América del Norte nunca ha sido un bloque cohesionado, sino dos relaciones bilaterales, una entre Canadá y Estados Unidos, y otra entre México y su vecino del norte. En este contexto, México enfrenta un desafío monumental y debe replantear su estrategia para evitar caer en la trampa de la vinculación de temas como comercio, migración y seguridad.

La asimetría de poder entre los socios del TMEC es evidente. Mientras Estados Unidos es el destino del 80% de las exportaciones mexicanas, México representa solo el 15% del comercio total estadounidense. Esta desigualdad, sin embargo, no es uniforme. Canadá, con el 66% de sus exportaciones dirigidas a Estados Unidos, enfrenta una situación similar, pero sin la presión de temas como la migración o el tráfico de fentanilo. Aquí radica uno de los errores históricos de México: la falta de inversión en construir una relación estratégica con Canadá como aliado en sectores clave como el energético y el tecnológico. Esta desconexión ha impedido que ambos países actúen como un bloque ante la enorme fuerza de Goliath.

En este contexto, es urgente que México evite la trampa de negociar desde la vulnerabilidad que implica mezclar temas sensibles. La experiencia del TLCAN ofrece una lección crucial: durante su negociación, México resistió la inclusión de temas migratorios y energéticos, logrando enfocarse exclusivamente en el comercio. Esta estrategia de compartamentalización debe replicarse. En relaciones asimétricas, a Goliath le conviene vincular los temas para maximizar su ventaja; David, por el contrario, debe separarlos para nivelar el terreno.

El sector automotriz es un claro ejemplo del poder de México si se enfoca en la producción conjunta, en lugar de hablar únicamente de comercio. En la industria automotriz norteamericana, los componentes pueden cruzar las fronteras hasta siete veces antes de que un vehículo llegue al consumidor final. México debe subrayar que su papel en esta integración beneficia no solo a las empresas mexicanas, sino también a estados clave en Estados Unidos como Michigan, Ohio, California y Texas, cuya economía depende de estas cadenas de suministro. El impacto se sentiría en estados que dependen de las importaciones mexicanas para mantener empleos e ingresos fiscales, y México debe centrar su mensaje en estas repercusiones locales para construir aliados internos en Estados Unidos.

El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, planteó recientemente que “en la mesa hay dos alternativas: fragmentarse con aranceles o construir juntos una región competitiva”. Para que esta visión sea viable, es fundamental que México movilice a líderes empresariales, legisladores y actores clave en Estados Unidos que entiendan la importancia de una Norteamérica integrada. No bastará con el tradicional cuarto de al lado con empresarios mexicanos; se necesita una campaña de comunicación directa y efectiva en estados clave.

La historia de David contra Goliath no se define por la fuerza, sino por la estrategia. México puede fortalecer su posición si desvincula temas, redefine su narrativa y cultiva alianzas estratégicas. Solo así podrá enfrentar esta amenaza y contribuir a construir una Norteamérica competitiva, resiliente y verdaderamente integrada en el escenario global.

Fuente: heraldodemexico.com.mx

Pobreza, desigualdad y corrupción

Pobreza, desigualdad y corrupción

Desde hace 21 años que se conmemora el Día Internacional Anticorrupción, el 9 de diciembre se revisa el estado y los avances contra esa práctica dañina para la convivencia social, el estado de derecho y la solidez institucional. En este año la campaña de Naciones Unidas se centra en el papel que desempeña la juventud como defensora de la integridad, sensibilizando sobre la corrupción y sus consecuencias en las comunidades.

La corrupción frena el progreso social y afecta principalmente a los sectores más vulnerables y excluidos, quienes se ven atrapados en la telaraña que perpetúa su práctica. En no pocas ocasiones se pasa por alto y se hace oídos sordos a delitos que más efectos perjudiciales tiene para esos entornos como la sextorsión, las redes de corrupción en oficinas públicas, la petty corruption (corrupción de funcionarios públicos de menor nivel que involucra cantidades pequeñas de dinero), el fraude y la desigualdad en el acceso a la justicia.

Debido a los costos de la corrupción, los sectores sociales en situación de pobreza tienden a padecer más que aquellos con mejor situación económica. Una razón es que para los ricos es más fácil acudir al soborno o a la colusión para evadir trámites, obtener permisos o licencias o realizar negocios. El acceso a la justicia corre la misma suerte para mujeres pobres que se ven expuestas a redes corruptoras. Mientras las políticas públicas no mejoren la calidad de vida de la gente de estos estratos, seguirán bajo las mismas condiciones de marginación.

La corrupción es un factor importante de la inequitativa distribución del ingreso, que influye en el bajo crecimiento económico. En su más reciente libro Por una cancha pareja… Roberto Vélez y Luis Monroy-Gómez Franco presentan hallazgos esclarecedores sobre cómo el origen de una persona (su pertenencia a un entorno urbano o rural o a una familia de recursos escasos) determina en buena medida su futuro.

Señalan que al menos 50% de la desigualdad económica en México se debe justo a esas circunstancias sobre las cuales las personas no tienen control lo que se traduce en una baja movilidad social. Los investigadores concluyen que, si alguien nace en el escalón más bajo de la distribución económica, la probabilidad de que no supere la condición de pobreza es de casi 75%. La desigualdad entonces es uno de los efectos más visibles de la corrupción.

El combate a la corrupción exige el concurso de todos los órdenes de gobierno, sociedad civil e iniciativa privada para alcanzar resultados satisfactorios. El 26 de noviembre el Senado aprobó reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal que redefine las funciones y atribuciones de la Secretaría de la Función Pública que a partir de enero será conocida como Anticorrupción y Buen Gobierno. En la misma sesión se autorizó la extinción de organismos autónomos como el INAI cuyas facultades ahora pasan a la referida secretaría.

La confianza ciudadana en las instituciones y el quehacer gubernamental es especialmente relevante para atacar las prácticas asociadas a la corrupción. El ejercicio del gasto público, la rendición de cuentas y las sanciones ejemplares pueden contribuir a restañar esa confianza y a disminuir las desigualdades sociales.

Fuente: elsoldemexico.com.mx

Pobreza, desigualdad y corrupción

Trump-México, la segunda temporada

Migración y economía. Esas fueron las banderas que agitó Donald Trump en su campaña repitiendo hasta el cansancio que la migración ilegal (indocumentada) es la responsable de la pérdida de miles de empleos y del aumento de la criminalidad, un mantra que arrastra desde 2015 cuando se destapó por vez primera a la presidencia de los Estados Unidos.

En su esquema, México es culpable de casi todos los males. Un día antes de los comicios en que fue electo mandatario por segunda vez, Trump advirtió con aranceles del 25% a todas las importaciones de productos desde México si la presidenta Claudia Sheinbaum no frena el flujo migratorio y de drogas a través de la frontera.

Al arrancar su primer periodo presidencial se empeñó en remplazar el Tratado de Libre Comercio. Las modificaciones se centraron en materia laboral, reglas de origen del sector automotriz y la revisión periódica del Acuerdo que tendrá lugar en 2026. La decadencia de la industria automotriz en Michigan y Wisconsin (estados clave donde triunfó) justifican a su entender, el proteccionismo comercial en su país.

Ahora la economía norteamericana se encuentra en una situación óptima. La tasa de interés se ubica en el 4.5%; el último dato de inflación fue del 2.4% cercano al objetivo de la Reserva Federal del 2%, mientras que la tasa de desempleo se sitúa en el 4.1%, ligeramente arriba de lo esperado. Joe Biden comenzó una difícil gestión debido a la crisis sanitaria y la inflación global que buscó revertir con un plan de rescate económico de 1.9 billones de dólares para apuntalar a la economía de las familias y los trabajadores, pero no fue suficiente para la mayor parte de votantes.

El flujo migratorio no se moderó porque las causas de origen siguen ahí: inseguridad pobreza y desigualdad. La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza reportó que en el año fiscal 2021 fueron detenidas 1.7 millones de personas y en este año fiscal que cerró en septiembre la cifra fue de 2.1 millones, pese al endurecimiento de las políticas de asilo implementadas por la Administración Biden. La demagogia populista de Trump llegó al extremo de señalar a migrantes haitianos de comer mascotas en los vecindarios de Springfield, Ohio, un disparate que, vistos los resultados no perjudicó su campaña.

El Trump 2.0 llega legitimado para actuar en consecuencia por su triunfo arrollador. Y el gobierno mexicano lo sabe. De cara a la renegociación del TMEC, la designación de Marcelo Ebrard como secretario de Economía resultó un acierto por ser un conocedor profundo tanto de los entretelones de poder en Washington como de los impulsos trumpistas.

Los primeros nombramientos de su gabinete perfilan a personajes de mano dura para gestionar la crisis en la frontera. Tom Homan, el futuro “zar de la frontera” ha dicho que es posible realizar deportaciones sin separar a los niños de sus familias porque las familias pueden ser deportadas juntas.

Es probable una versión más radical del programa Quédate en México mediante el cual los solicitantes de asilo permanecen en las ciudades fronterizas a la espera de alguna respuesta con las consecuencias y presión que conlleva.

Ante los renovados embates que se esperan de la Casa Blanca, se deberá pensar seriamente en las fórmulas para enfrentarlos, buscando puntos de coincidencia sobre desarrollo regional que es la gran agenda pendiente.

Fuente: elsoldemexico.com.mx

25N: Veracruz ante el desafío de erradicar la violencia contra las mujeres

25N: Veracruz ante el desafío de erradicar la violencia contra las mujeres

n México, cada día 11 mujeres son asesinadas. En Veracruz, 2024 cierra con una dolorosa cifra: más de 60 feminicidios registrados, según datos de organizaciones civiles. Es una realidad que no podemos normalizar. No podemos ignorar que la violencia contra las mujeres sigue presente en las calles, los hogares y las instituciones, mientras miles de voces aún esperan justicia.

Desde el abuso físico y emocional hasta la violencia económica e institucional, cada expresión de violencia niega derechos y perpetúa desigualdades. Pero lo más alarmante es el silencio: ese que las víctimas cargan por miedo o por la falta de respuesta efectiva del sistema. Hoy, el silencio debe transformarse en acción.

En Veracruz, las mujeres indígenas y afrodescendientes enfrentan múltiples formas de discriminación y violencia. Desde la falta de acceso a servicios básicos hasta la exclusión en políticas públicas, la intersección entre género y origen étnico agrava su vulnerabilidad. Las cifras del INEGI muestran que más del 40% de estas mujeres han enfrentado violencia física o sexual en algún momento de sus vidas. Es necesario reconocerlas como agentes clave del cambio, garantizando su acceso a la justicia y la protección de sus derechos.

Este 25 de noviembre, en el marco de la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, se reunieron colectivas de todo el país, incluyendo a integrantes de 50+1, quienes participaron en su Congreso Anual bajo el lema “Es tiempo de Mujeres” Fue un gusto formar parte de este encuentro junto con veracruzanas de valor que pertenecen al capítulo Veracruz. Desde distintos puntos de la República Mexicana, mujeres valiosas nos dimos cita para crear propuestas y consolidar espacios libres de violencia.

Este espacio fue un recordatorio de que la lucha por los derechos de las mujeres es transversal y requiere esfuerzos conjuntos desde todas las trincheras: política, social, económica y jurídica. Fue un intercambio de ideas y propuestas orientadas a fortalecer las políticas públicas con perspectiva de género, demostrando que la unidad entre mujeres en espacios de poder puede transformar realidades.

Aunque la paridad en cargos públicos y las leyes que combaten la violencia son avances importantes, no son suficientes. Veracruz necesita acciones contundentes que impacten directamente en las mujeres más vulnerables. Es fundamental fortalecer el presupuesto estatal destinado a refugios y centros de atención para víctimas de violencia. Estos espacios deben estar debidamente equipados y garantizar atención integral. También es prioritario implementar de manera efectiva la Alerta de Violencia de Género, ya que desde 2016 muchos municipios no han mostrado avances significativos. Es momento de exigir rendición de cuentas. Además, impulsar un Sistema Estatal de Cuidados liberará a las mujeres de la sobrecarga de trabajo no remunerado, contribuyendo a reducir desigualdades económicas y sociales, y fortaleciendo su independencia.

El 25 de noviembre no hacemos un minuto de silencio. Hoy hacemos un minuto de ruido: por las mujeres que enfrentan violencia cada día, por las que ya no están y por quienes, desde sus trincheras, luchan por justicia y un futuro libre de violencia. Que nuestra voz resuene hasta que Veracruz sea un lugar donde ninguna mujer tenga que vivir con miedo. Porque sin igualdad, no hay democracia; y sin seguridad para las mujeres, no hay justicia social.

Desde mi trinchera, reitero mi compromiso de seguir levantando la voz para que las políticas públicas en Veracruz se traduzcan en acciones reales y transformadoras. Esta lucha nos incluye a todas y todos. Hoy y siempre, ni una más.

Fuente: diariodexalapa.com.mx