Campeche y «las feministas»

Campeche y «las feministas»

Mi solidaridad y reconocimiento para las y los policías de Campeche

“Me aventaron una cubeta con orines, se escuchaba en toda la bullicia: ‘las voy a violar’. A algunas las manosearon, les tocaron lo que son los senos, a otras les bajaron el pantalón”, fue lo que narraron mujeres policías enviadas a controlar el motín en el penal Kobén de Campeche.

Las mujeres policías fueron vulneradas, violentadas y revictimizadas por el gobierno estatal, el que se supone debería ser el primero en protegerlas, resguardarlas y hacer valer sus derechos.

En entrevista con Grupo Imagen, Angélica Hernández, una de las policías, asegura que no tenían equipo de protección ni protocolos y que solo las usaron como carne de cañón. “No teníamos con qué protegernos. Yo soy de las que ingresó en el bloque uno, detrás de los compañeros que ingresaron con equipo antimotín. Al momento de nosotras ingresar a la galera, el grupo de compañeros que ya llevaban el equipo antimotín se dirigió a otro lado y a nosotras nos mandaron a otra galera, completamente desprotegidas, no llevamos nada”.

El martes, en su programa “La hora del jaguar”, la gobernadora se refirió a la situación de las y los policías, quienes llevan una semana de paro y le solicitaron una reunión. “Me dicen vas a ir, mejor que vaya la mamá de cualquiera de ellos, porque yo no voy a ir”, dijo la mandataria estatal.

Y ante la petición de destituir a la secretaria de Seguridad Pública señaló: “Marcela Muñoz es y seguirá siendo la secretaria de Seguridad, no se confundan. Es una decisión del gobierno y no hay ninguna duda. El trabajo que ha hecho Marcela es reconocido en todo el país”.

Las y los policías no solo están indignados por las respuestas de la gobernadora, sino por la forma en que han sido tratadas sus compañeras luego de los hechos ocurridos el 15 marzo en el penal Kobén.

“Por eso se está alzando la voz, gracias a nuestros compañeros policías nos sacaron del lugar, pasamos un momento muy feo. Entré con la idea de no salir“, contó una de las policías afectadas.

La ciudadanía de Campeche se ha sumado a la demanda de las y los policías de su entidad, y no solo eso, se han manifestado junto con ellos y han salido a las calles a externarles su apoyo y a pedir la destitución de la secretaria, sin embargo, no solo no son escuchados, sino que son ignorados.

Insensibilidad, indiferencia, indolencia y la falta de empatía es con lo que se encuentran los ciudadanos gobernados por el partido en el poder. Empezando por Palacio Nacional. A los gobernantes del partido guinda solo les gustan los aplausos, no las demandas ciudadanas y muchos menos cuando se trata de mujeres.

Dicen ser feministas, pero la realidad es que lo suyo es el autoritarismo, el diálogo no es lo suyo ni lo será. Ahí está Zacatecas, golpeando a diestra y siniestra a mujeres que se manifestaron con motivo del 8 de Marzo; y como en Campeche, hasta ahora no se ha resuelto nada y los titulares de Seguridad siguen intactos.

Fuente: eluniversal.com

Ni una más, ni una menos

Ni una más, ni una menos

El título de las reflexiones de esta semana es una conocida consigna de quienes defendemos el derecho a ser tratadas con iguales derechos, responsabilidades y oportunidades, de quienes marchamos para visibilizar la diferencia de trato que el machismo ha grabado en piedra en nuestra sociedad, de quienes sabemos que no debe morir ni una mujer más por el hecho de serlo ni puede faltar una menos dejando atrás menores en orfandad, dolor y ausencia permanente.

El feminicidio es un tipo penal contemplado en el artículo 325 del Código Penal Federal. A la letra, el artículo indica que “Comete el delito de feminicidio quien prive de la vida a una mujer por una razón de género”. Las ocho causales para encuadrar “razón de género” son: signos de violencia sexual; lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, o actos de necrofilia; antecedentes o datos de cualquier tipo de violencia del sujeto activo en contra de la víctima; parentesco por consanguinidad o afinidad o una relación sentimental, afectiva, laboral, docente, de confianza o de hecho; amenazas directas o indirectas, acoso o lesiones; haber sido incomunicada; que el cuerpo sea expuesto, arrojado, depositado o exhibido en un lugar público, o cualquier forma de explotación.

Con una sola causal existente, el Ministerio Público debería integrar la carpeta de investigación bajo ese delito, pero esto en la realidad sucede muchas menos veces que la realidad exige; esto es grave pues además de pasar por alto la ley, oculta la terrible realidad de miles de mujeres cuyas muertes fueron consecuencia de que un hombre crea que es superior, que ella tiene la obligación de obedecerle, de someterse a sus deseos, de quedarse con él a pesar de vivir en violencia, de cuidarlo, alimentarlo y hacerse cargo de la familia nuclear e inclusive ampliada. Cuando una mujer decide que esa vida no le gusta, no la acepta y quiere irse, el macho lo impide y llega hasta la muerte para lograr imponer su asumida superioridad.

De acuerdo con el INEGI los llamados al 911 por denuncias por violencia sexual aumentaron 184% en nueve años, pero menos de 2 % termina en una condena. Como la violencia es una espiral ascendente, muchas de esas llamadas de auxilio, terminarán en lesiones o feminicidio. En la presente administración, los datos oficiales indican que al 31 de enero de 2024 se han registrado en México 4 mil 817 casos de feminicidios, de los cuales 7 cada mes se perpetran contra niñas o adolescentes y, para que quede claro que el machismo mata, en 9 de cada 10 casos de tentativa de feminicidio, el agresor fue pareja de la víctima.

En el mismo periodo, las entidades con mayor número de feminicidios fueron Estado de México con 688, Nuevo León 386, Veracruz 369, CDMX 362 y Jalisco 289. En el otro extremo se encuentran Tlaxcala y Campeche con 43 cada uno, Nayarit 34, Aguascalientes 31, Yucatán 28; y, Baja California Sur con 22 casos. Los datos anteriores no son solo casos, son una más asesinada solo por el hecho de ser mujer, una menos en sus familias, en su espacio, en su derecho a vivir. Son hijos sin madres, son padres sin hijas, son México sin sus mujeres.

Posterior a la marcha del 8M2024, que exige justamente cese a la violencia de género e igualdad sustantiva, Cecilia Gaxiola, tiktoker de 22 años, denunció en un video el intento de feminicidio contra su madre; Dulce Vaca repartió flores en la marcha y luego fue asesinada por su pareja; y, Ana Karina Franco López, policía de Nuevo León adscrita a la fuerza civil que se asignó para resguardar las instalaciones del Palacio de Gobierno durante la marcha del 8M, apareció con una bala en la cabeza un día después. Su pareja es el principal sospechoso.

Ana Karina ya había denunciado violencia y se desestimó la importancia de su queja. La muerte la alcanzó presuntamente a manos de quien debía amarla, pero también mancha de sangre a quienes no tomaron acción sobre su grito de ayuda. Hay miles como ella.

Es tiempo ya que gobiernos y sociedad combatamos el machismo en serio. El grito de Ni Una Más, Ni Una Menos, debe calar en el alma, debe cambiar a México independientemente de qué signo político o género de gobernante lleve las riendas del Estado.

Fuente: elsoldetlaxcala.com.mx

Mitad y mitad, 3 DE 3, 8 DE 8. Paridad

Mitad y mitad, 3 DE 3, 8 DE 8. Paridad

Ya iniciado el proceso electoral en nuestro país, la mujeres encontramos un marco normativo con perspectiva de género e inclusión, una de las bases más importantes es que en México,  todo lo que se considere colegiado deberá estar  integrado por  mujeres y hombres, quedaron atrás órganos compuestos única o mayoritariamente por hombres, o con una representación mínima de mujeres. 

Obviamente este principio impacta en lo  electoral, por eso y por acciones afirmativas si el número  de una distribución resulta ser impar,  se prefiere que el número sea integrado por mujer, esto como una medida temporal para emparejar un camino, que no ha sido parejo. Una cualidad de las acciones afirmativas es que son medidas de carácter temporal, de ahí que esto no será permanente,  pero si presente,  hasta que la actuación y participación de las mujeres sea tan común como lo debía  haber sido siempre. 

3 de 3 contra la violencia hacia las mujeres

En el Diario Oficial de la Federación el 29 de mayo de 2023  se integró al texto del artículo 38 constitucional los supuestos  por los que una  persona no podrá ser registrada como candidata para cualquier cargo de elección popular, ni ser nombrada para empleo, cargo o comisión en el servicio público, estos son:

  1. Por tener sentencia firme por la comisión intencional de delitos contra la vida y la integridad corporal; contra la libertad y seguridad sexuales, el normal desarrollo psicosexual; 
  2. Por violencia familiar, violencia familiar equiparada o doméstica, violación a la intimidad sexual; 
  3. Por violencia política contra las mujeres en razón de género, en cualquiera de sus modalidades y tipos. 
  4. Por ser declarada como persona deudora alimentaria morosa. 

Ningun agresor al poder, era  el objetivo,  hoy afortunadamente ya establecido desde la norma constitucional.

8 de 8 contra la violencia.

En este momento tambiés es relevante tener en cuenta un mecanismo que hace referencia a la suspensión de derechos ciudadanos y a la cancelación del registro de candidaturas federales, por tener sentencia firme, por la comisión de alguno de los ocho supuestos de violencia de género:

  1. Comisión intencional de delitos contra la vida y la integridad corporal;
  2. Contra la libertad y seguridad sexuales;
  3. Cuando afecte el normal desarrollo psicosexual;
  4. Violencia familiar;
  5. Violencia doméstica;
  6. Violación a la intimidad sexual;
  7. Violencia política, y
  8. Ser declarada como persona deudora alimentaria morosa.

Para recabar información sobre candidaturas que incumplan, además de preguntar lo propio a las personas candidatas,  se establecieron dos mecanismos, un  módulo virtual en la página del INE donde la ciudadanía podrá compartir información o acudir de forma física a los consejos locales y distritales, hasta el 2 de abril. Y mediante la información proporcionada por diversas instituciones.

Por eso es muy importante que la ciudadanía conozca  la lista de candidaturas y, pueda remitir información sobre personas candidatas que se encuentren en alguno de los ocho supuestos mencionados, ya que este mecanismo se alimenta -entre otros- de la propia participación social. 

Este mecanismo incluso puede impedir que la persona candidata participe, y deba ser sustituida, 

El INE  señala que esta medida  “busca promover y fomentar la cultura de la no violencia, así como garantizar el ejercicio pleno de los derechos políticos y electorales de las mujeres y de la ciudadanía en general.”

No debe perderse de vista, que advertir e impedir que personas que estan en estos supuestos participen, no es solo una responsabilidad de las autoridades, sino tambien requiere de la fiscalización ciudadana, es decir,   es posible por la intervención de las personas a través de muchos mecanismos que hacen público quienes son las personas candidatas, cuáles son sus antecedentes, propuestas, etc.  Un ejemplo de ello es el portal candidatas y candidatos conóceles del INE,  https://candidaturas.ine.mx.

Queremos cotidiano normas y todos los mecanismos necesarios para garantizar el ejercicio pleno de los derechos político-electorales de las mujeres, pero también queremos cotidiano la participación social y efectiva para denunciar la participación de personas que no son bienvenidas en el proceso electoral y menos en el acceso al poder.  Eso,  eso lo queremos cotidiano.

La marcha. 

Se conmemoró el 8M con más de 40 movilizaciones en el mundo, solo en la Ciudad de México, según datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana 180,000 mil personas participaron, lo que representa un número casi duplicado con el año inmediato anterior,  en un marco de expresión de una lucha que no termina, que recuerda avances,  pero sobretodo insiste  en los desafios,  de forma por demás desafortunada  en Zacatecas  se mostró  el exceso de la fuerza contra manifestantes, mujeres, lo cual precisamente cuando se da en un contexto que tiene como centro  la exigencia al respeto a nuestros derechos,  el abuso es doblemente criticado. Manifestaciones libres las queremos cotidianas, repercusiones serias a quienes impiden el ejecicio de expresión también.  

Fuente: elipsetlaxcala.com

Las aristas de la crisis en Guerrero

Las aristas de la crisis en Guerrero

Guerrero enfrenta una crisis que pone en riesgo la viabilidad institucional misma del Estado; afecta la vida de las personas y obstaculiza sus posibilidades de desarrollo social y económico. Esta crisis se origina en una acumulación de problemas desatendidos y en su agravamiento por una particular desatención de los gobiernos recientes. Rezagos estructurales y coyunturas mal manejadas se combinan para crear una tormenta perfecta de crimen, marginación y desinstitucionalización.

Parte de la crisis es también la negación del problema. En los últimos años, se ha normalizado como nunca la estrategia de desacreditar prácticamente cualquier señalamiento como un ataque político, al punto de desconocer los hechos objetivos, especialmente cuando la crítica proviene de la oposición. El proceso electoral ha profundizado esta perniciosa tendencia; muestra de ello ha sido la discusión de una solicitud para que el Senado constate si están funcionando los poderes locales y, en su caso, declare su desaparición y proceda a que se reconstruyan.

Negarse a reconocer la realidad no va a cambiarla. Guerrero padece rezagos históricos, pero también las consecuencias de un gobierno completamente rebasado, cuyo peor saldo es la violencia contra la población. El Estado no puede ofrecer garantías mínimas de seguridad para sí mismo, mucho menos para sus habitantes; ha perdido la capacidad de hacer cumplir la ley e imponer su autoridad frente al control del crimen organizado, que domina cada vez más: desde la economía local hasta la política electoral.

Esta semana, en estas mismas páginas de EL UNIVERSAL, Francisco Rivas –presidente del Observatorio Nacional Ciudadano– documentó el incremento de delitos de alto impacto en Guerrero; las deficiencias de las instituciones de procuración de justicia, que deciden no investigarlos ni dar seguimiento a las denuncias, así como las extorsiones que han obstaculizado el transporte y comercio de productos de primera necesidad, como alimentos y medicamentos.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población, en los Índices de Marginación 2020, 34 de los 81 municipios guerrerenses están catalogados como de muy alta marginación, 28 tienen alta marginación y 12 un grado medio. El municipio indígena de Cochoapa el Grande, por ejemplo, es el quinto peor evaluado a nivel nacional: la mitad de sus habitantes no sabe leer ni escribir, mientras que seis de cada 10 no tienen drenaje.

Guerrero también enfrenta un grave rezago educativo: 12% de la población es analfabeta y 43% no terminó la educación básica. El promedio de escolaridad es de 8.4 grados: 1.3 menos que el nacional. Este rezago se traduce en la falta de acceso a oportunidades de desarrollo que permitan reducir las brechas de desigualdad y mejorar la calidad de vida de las personas.

Todas estas condiciones no sólo retrasan el desarrollo económico, sino que obstaculizan el surgimiento del valor social, que entre otras cosas  motive la participación política de la población y brinde legitimidad al Estado de derecho. La ciudadanía guerrerense padece el hartazgo y el desánimo de una realidad que parece irremediable, independientemente de quiénes encabecen los cargos de elección popular o a qué partido representen.

Finalmente, la crisis en Guerrero obliga a un debate serio sobre las atribuciones y competencias de los órdenes de gobierno. El Estado mexicano tiene la obligación de garantizar los derechos de las personas: seguridad, educación, acceso a servicios y oportunidades de desarrollo. En Guerrero, ante el tamaño de los retos y la incapacidad de las autoridades locales, es razonable que la Federación tenga una presencia importante. Al mismo tiempo, la responsabilidad federal no puede suplir permanentemente las obligaciones estatales, como ha ocurrido, generando una dependencia precaria y permanente.

Las muchas aristas de la crisis de Guerrero no son ajenas a lo que también ocurre o puede ocurrir en otros estados y regiones. Más que negar la realidad o usar los hechos para avanzar un interés político, hay que actuar con altura de miras y devolver el foco del problema a lo importante: la seguridad, los derechos y las libertades de sus habitantes.

Fuente: eluniversal.com

8M: la resiliencia de las jacarandas

8M: la resiliencia de las jacarandas

El pasado viernes 8 de marzo, se conmemoró el Día Internacional de la Mujer con un evento inusual en la Ciudad de México. Diversas calles de la urbe se vistieron de morado por la llegada anticipada e inédita de las jacarandas, creando un escenario único para darle la bienvenida a la marcha más concurrida de los últimos años. Más de 180 mil niñas, jóvenes y mujeres salieron a las calles para protestar de manera pacífica en busca de condiciones de igualdad y por el derecho a vivir una vida libre de violencia.

Ese día, todas nos convertimos en jacarandas. Sin embargo, numerosas jacarandas marcharon afectadas por el cambio climático y las perturbaciones en nuestra elevada temperatura que las llevaron a florecer prematuramente, poniendo en riesgo su vitalidad y funcionalidad. No obstante, marcharon con fervor para protestar: “Ni una Más”, “Si tocan a una, respondemos todas”. ¡Basta ya de la violencia machista en un país feminicida donde cada 2 horas una mujer pierde la vida por el simple hecho de ser mujer!

Las jacarandas brotaron de manera forzosa y resilientes como nosotras. Pero no deja de preocuparme su estabilidad y bienestar. Me pregunto: ¿Qué puedo hacer por ellas? ¿Cómo les ayudo? ¿Qué diablos tiene que pasar para crear un ambiente estable y propicio para ellas? ¿Cómo ayudarlas y salvarlas de ese inevitable destino trágico que les espera?

Lo que susurra el viento en esta caótica ciudad es que las jacarandas han florecido prematuramente, sacrificando su bienestar y alegría al no encontrar un entorno propicio para su desarrollo. A pesar de su resiliencia y fortaleza, se ven gravemente amenazadas por las condiciones hostiles que las rodean, lo que podría resultar en un menoscabo de su vitalidad y una escasez de frutos tanto para ellas como para nuestro entorno.

Hoy las jacarandas resisten porque no existe otra salida en donde llamar la atención aumenta el riesgo. Hoy las jacarandas a pesar de ello, marchan con nosotras porque ese día todas somos jacarandas y nos une la misma lucha.

La grandiosa marcha quedará grabada en los anales de la historia, no solo por la multitud de mujeres y jacarandas que nos escoltaron, embelleciendo con su presencia cada uno de nuestros pasos, sino también por la inquietante constatación de nuestro creciente número y la valiente resistencia de las jacarandas a nuestro lado. Una poderosa metáfora se entreteje entre las jacarandas forzadas a florecer prematuramente ante las adversidades del entorno, y las incontables mujeres que

también sufrimos la falta de condiciones propicias para una vida plena, en libertad y bienestar.

Las jacarandas que aún persisten representamos ese 73% de las mujeres que convive con el constante temor de ser víctimas de violencia. Los millones de mujeres dedicadas a los cuidados en México, cuya salud y bienestar se ven gravemente afectados; las explotadas en un cruel mercado de trata, donde el 70% son niñas y mujeres. También están aquellas mujeres maltratadas en la política; las acosadas en sus lugares de trabajo; las que laboran en la informalidad sin acceso a una pensión justa para su retiro; las que reciben menor remuneración a pesar de trabajar más que los hombres; las revictimizadas por las autoridades; las sometidas a manipulaciones psicológicas sufriendo una realidad asfixiante para su vida. Las golpeadas, las agredidas, las violadas, las tratadas como meros objetos decorativos en lugar de seres humanos; las trabajadoras domésticas cuyas prestaciones no son reconocidas.

La marcha del 8 de marzo fue un poderoso acto de resistencia y solidaridad. No obstante, en este paradójico periodo denominado tiempo de mujeres, resulta imperativo forjar las condiciones propicias para el florecimiento de nosotras las jacarandas que aun resistimos, pues las consecuencias podrían ser todavía más funestas para nosotras y nuestros entornos.

En memoria de las jacarandas que ya no danzaran con la brisa primaveral, en honor a nosotras, las que aun persistimos en medio de las adversidades, y por el futuro de las nuevas generaciones de jacarandas.

Fuente: ejecentral.com.mx