La cotidianidad de las mujeres

La cotidianidad de las mujeres

Por: Elsa Cordero

Arrancaron los 16 días de activismo entorno al Día Internacional para la Eliminación de Violencia contra las Mujeres, el lema para el 2023 es  “Invierte para prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas”

ONU Mujeres, destaca que según los datos disponibles es alarmante la escasa cantidad de recursos económicos que los países están comprometiendo para contrarrestar la violencia contra las mujeres y las niñas. Si bien el 78% de los países han asumido compromisos presupuestarios para implementar leyes que atiendan la violencia contra las mujeres,  no hay información clara sobre el modo en que los países están integrando la prevención en los diferentes sectores, como la educación, la salud, el desarrollo económico y la protección social.

La  violencia contra las mujeres y las niñas es una problemática que alcanza  todos los ámbitos,  es un problema de salud pública, tiene consecuencias sociales y económicas,  es una amenaza para el desarrollo económico de los paises e impide el desarrollo sostenible. Los costos que genera en las sociedades incluso propician que las economías no alcancen  su máximo potencial.

Por lo que resulta una condición  básica,  que ante una problemática mundial, las soluciones provengan de la atención a diversos frentes, uno de ellos, es lo presupuestal.

Las acciones para enfrentar la violencia pueden derivar de acertados diagnósticos y extraordinarios diseños, pero sin financiamientos y recursos específicos para su realización y sobre todo para su ejecución,  pueden quedar  solo  en buenas intenciones. 

Presupuestos con perspectiva de género.

Los recursos que se destinan por lo tanto deberían tener una visión que pueda advertir las realidades y necesidades que enfrentamos quienes representamos más de la  mitad de la población:  las mujeres. El presupuesto es la principal herramienta que tienen los gobiernos para llevar a cabo políticas públicas y con ello enfrentar y reducir las desigualdades estructurales que enfrentan las mujeres, en un mundo en el que no ha sigo igual el acceso a bienes y servicios y en el que históricamente  se han enfrentado el desconocimiento y violacion de los derechos humanos de las mujeres. 

En nuestro país la Ley  Federal de Presupuesto y Responsabilidad Presupuestaria ordena que los anteproyectos deben tener en  su estructura como mínimo “Las acciones que promuevan la igualdad entre mujeres y hombres, la erradicación de la violencia de género y cualquier forma de discriminación de género.” Por su parte la Ley General de Acceso a una Vida Libre de Violencia, ordena tanto a la Federación, como a las entidades federativas, proveer de los recursos presupuestarios, humanos y materiales para la aplicación de los programas que atienden los objetivos de la Ley.

 Desafortunadamente en la asignacion  de presupuestos para los programas y acciones para combatir la violencia de género no son ni suficientes, ni en su elaboración se incorpora adecuadamente la perspectiva de género. En  un estudio sobre el análisis del presupuesto etiquetado para el 2023 se afirma con claridad esta idea:  “Como se observa, dos de los temas prioritarios relacionados con la igualdad de género, como es el SNC y el diseño e implementación de estrategias y programas para la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia de género contra las mujeres, no cuentan con asignación presupuestal que pueda dar respuestas a estas demandas feministas. El diseño de presupuestos con perspectiva de género, alineando con metas, indicadores y resultados debe ser prioridad en el ejercicio presupuestal.”

La visión de la campaña UNETE de este año, nos hace una seria invitación a la acción presupuestal, a la inversión, para pasar, de las buenas intenciones a la acción, a la ejecución de tantas tareas pendientes, para lograr que no se sigan violentando los  derechos humanos de las mujeres, pues vivir en un mundo sin violencia es nuestro derecho.

Cuestionándonos 

La campaña de los 16 días de activismo para erradicar la violencia contra las mujeres, nos invita a a preguntarnos:

  • ¿Estás usando la creatividad para promover un mensaje de tolerancia cero contra la violencia? 
  • ¿Empleas parte de tu tiempo para trabajar con organizaciones de base por un mundo donde las mujeres y los hombres tengan los mismos derechos? 
  • ¿O acaso estás cuestionando los estereotipos de género que contribuyen con la cultura de la violencia contra las mujeres en las conversaciones en línea y fuera de ella?

Las demandas de financiación se extienden a exigir  la  inversión  en organizaciones dedicadas a los derechos de las mujeres, reconociendo que muchos de los avances y logros justo proviene de las exigencias y dedicación de estos grupos, que lograron  visibilizar, defender, exigir y poner en la agenda pública un tema que desafortunamente afecta a la sociedad y que pese a los avances, no logra los objetivos de disminuir las lamentables realidades.

Queremos cotidiano una sociedad que no normalice, ni tolere la violencia, políticas públicas con presupuestos específicos diseñados con perspectiva de género, para  prevenir, atender, sancionar  y erradicar  la violencia de género contra las mujeres, financiación para las organización dedicadas a exigir y proteger los derechos de las mujeres. Eso eso lo queremos cotidiano.

Fuente: elipsetlaxcala.com

No veo, no hablo, no escucho… a las mujeres

No veo, no hablo, no escucho… a las mujeres

Por: Josefina Vázquez Mota

No veo, no hablo, no escucho, es lo que ha hecho este régimen con las mujeres. No lo digo yo, lo dice la Cepal al señalar y condenar la omisión que esté gobierno ha tenido en el combate a la violencia contra nosotras las mujeres.

Al año son asesinadas en México, en promedio, más de tres mil mujeres. Entre 10 y 11 mujeres al día. Y si hablamos de las niñas y mujeres adolescentes, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, resalta que hasta abril de este año, se cometieron un feminicidio en mujeres de 0 a 17 años, cada 4 días y medio.

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) de la Comisión Nacional de Búsqueda, sostiene que hasta enero de 2023, se ha acumulado un total de 111 mil 889 mujeres reportadas como desaparecidas en México. Entre ellas,  niñas desde cero años de edad y mujeres de más de 80, la desaparición se concentra en el rango de 10 a 19 años: 61 mil 490.

Si hablamos de abuso sexual infantil, las niñas y adolescentes son quienes más lo padecen. La Secretaría de Salud resaltó que en los hospitales del país se atendió por violencia sexual, 9 mil 959 personas de entre 1 y 17 años durante 2022. Un aumento de 21.8% con respecto a lo observado en 2021 (8,179 casos en total).

El desmantelamiento a los programas enfocados a niñas y mujeres, por parte de este gobierno, ha disminuido su bienestar personal, económico, social y recreativo. Muchas de ellas no cuentan con seguridad social debido a que desaparecieron el Seguro Popular; otras dejaron de trabajar ante la falta de estancias infantiles y de las escuelas de tiempo completo. Y qué decir de las que perdieron la vida por falta de medicamentos, atención médica, algunas de ellas pacientes del FUCAM, o bien, ante el cierre de refugios para mujeres.

Hoy los discursos se estrellan y se hacen añicos frente a la realidad. Las niñas y mujeres siguen siendo ignoradas y maltratadas por este gobierno que coloca muros de metal, en lugar de entablar el diálogo.

Es verdad que los violentadores están por doquier. Los tenemos en los hogares, centros de trabajo, en todos los partidos políticos, en las iglesias, en centros deportivos, en el transporte público, en los medios de comunicación, entre otros. Los agresores viven en todos los ámbitos y ejercen la violencia sin vergüenza ni pudor.

Hace unos días escuché en una entrevista radiofónica que el conductor le decía a una candidata, que además de todas las tareas que tenía que realizar, en caso de ganar en 2024, también debía “cuidar al marido”. Habrá que romper paradigmas.

En el proceso electoral que estamos viviendo, ya las precandidatas y muchas mujeres más de la política, están enfrentando diversas clases de violencia.

La violencia contra las mujeres no se va a terminar si la normalizamos y guardamos silencio cuando se práctica. Hoy más que nunca debemos seguir en pie de lucha, defendiendo nuestros derechos y rompiendo techos de cristal.

Basta de justificar el matrimonio infantil porque es una cuestión de usos y costumbres; basta de minimizar la violencia intrafamiliar, solo porque se sigue creyendo que las tareas del hogar y los cuidados de la familia le corresponden a la mujer; basta de tanta violencia hacia nosotras.

Seamos incansables en defender y luchar por los derechos de las niñas, y así tendremos mujeres más libres, fuertes y felices.

Fuente: eluniversal.com.mx

Los actores clave del conflicto: más allá de Israel y Hamas

Los actores clave del conflicto: más allá de Israel y Hamas

Por: Brenda Estefan

El conflicto entre Israel y Hamas involucra a diversos actores regionales, cada uno con sus propias agendas y perspectivas. A continuación, un breve análisis de algunos de ellos.

Hezbollah. En español “Partido de Dios”, es uno de los movimientos islamistas más importantes de Medio Oriente. Este grupo, con base en el Líbano, cuenta de forma paralela con un poderoso brazo militar y con una presencia significativa en la política libanesa. Originalmente fue creado por los Guardianes de la Revolución iraníes en 1982 para luchar contra las fuerzas israelíes que habían entrado en territorio libanés. Pero Hezbollah ha extendido sus tentáculos, estableciendo grupos paramilitares en Siria e Irak, y sirviendo de inspiración para otras fuerzas armadas, como los Hutíes en Yemen, todos ellos aliados de Irán.

Debido a que Hamás proviene del movimiento sunita de los Hermanos Musulmanes, mientras que Hezbollah, chiita, extrae su ideología de la revolución iraní, la relación entre estos dos grupos no es particularmente buena, sin embargo, tienen un objetivo común: destruir a Israel y oponerse a cualquier normalización de relaciones entre el Estado hebreo y los países árabes.

A partir del ataque del 7 de octubre en Israel y los ataques del ejército israelí (Tzahal) en Gaza, se ha generado la escalada más grave de tensiones en la frontera entre Líbano e Israel desde 2006, cuando Hezbollah e Israel libraron una guerra. La amenaza de la apertura de un «segundo frente» contra Israel, por parte de esta milicia que se ha fortalecido mucho en los años recientes a partir de su participación en la guerra en Siria, preocupa a Occidente, que constantemente advierte al grupo islamista, proxy de Irán, de la importancia de que ello no suceda.

Irán. Este país teocrático desempeña un papel destacado en el conflicto a través de su respaldo al llamado «Eje de la Resistencia», integrado por Hamas, Hezbollah, los Hutíes en Yemen y otras milicias chiitas en Siria e Irak, que buscan ejercer presión sobre Israel y sus aliados.

Como adversario de Estados Unidos e Israel, y principal potencia chiita en la región, Irán ve como una amenaza los Acuerdos de Abraham, procesos de normalización de relaciones diplomáticas y comerciales alcanzados en 2020 entre Israel y un puñado de países árabes sunitas bajo la égida de Washington. Por lo que no parece fortuito que los ataques de Hamas en Israel se hayan dado justo en el momento en el cual Arabia Saudita avanzaba en el posible establecimiento de relaciones con Israel, una negociación que hoy se ha puesto en el congelador.

Líbano. Este país vecino de Israel y sede de Hezbollah, se encuentra en una posición delicada, ya que, si por algún motivo Hezbollah decide involucrarse en el conflicto, Israel no dudaría en tomar acciones retaliatorias en territorio libanés.

La economía libanesa, que ya de por sí enfrenta desafíos colosales, con una crisis financiera y una inflación descontrolada, se vería muy afectada si termina formando parte del actual conflicto. Además, los libaneses drusos o cristianos maronitas no coinciden con la visión de Hezbollah, por lo que, si este grupo terrorista arrastrara al Líbano a la guerra, le pasarían una importante factura política.

Arabia Saudita. Esta monarquía del Golfo Pérsico ha cancelado las negociaciones para una eventual normalización de relaciones con Israel. Y, de hecho, el gobierno saudita ha experimentado un cambio significativo en su postura respecto a Palestina. Si bien hace cuatro años, el gobernante de facto, el príncipe heredero Mohammed bin Salman (MBS), afirmaba que la cuestión palestina no era de interés de los sauditas, a partir del inicio de la nueva guerra, MBS se ha convertido en un férreo defensor de los palestinos, sabiendo que hoy la causa de este pueblo ha tomado centralidad dentro de la opinión pública árabe y musulmana.

La tensa relación que tienen con el conflicto estos actores, a los que podríamos sumar otros como Turquía, Siria, o incluso a los rebeldes Hutíes en Yemen, le agrega complejidad a la actual guerra.

No obstante, hay que tener claro que si bien Irán tiene la mano en el gatillo de los integrantes del “Eje de la Resistencia”, Teherán tendría mucho que perder en una guerra abierta contra Israel apoyado por Estados Unidos. En todo caso, el interés iraní es el de continuar influyendo en la región a través de su red de aliados. Mientras que a Israel no le convienen más frentes abiertos, tomando en cuenta que su ejército (Tzahal) ya está presente en Gaza, en la frontera con el Líbano y en Cisjordania, en donde la situación se ha tensado mucho en los días recientes.

Por lo que, si bien una expansión del conflicto no puede descartarse por completo, las posibilidades de que esto suceda no son mayúsculas, debido a que a ninguno de los actores les conviene una escalada.

Fuente: eluniversal.com.mx

En México matan a las mujeres

En México matan a las mujeres

Por: Kenia López Rabadán

En el marco del “Día internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres”, es necesario hacer un alto sobre la situación que viven las mujeres en México.

Hoy, las mexicanas son víctimas de múltiples tipos de violencia y si bien el Congreso de la Unión ha trabajado para tipificar y castigar a los violentadores, la realidad es que bajo el mandato de Morena, la violencia en contra de las mujeres ha ido en incremento.

Según los datos oficiales, más de 10 mujeres son asesinadas al día en nuestro país; diariamente 54 mujeres, niñas y adolescentes son víctimas de violación; hay cerca de 12 mil mujeres desaparecidas. Incluso, durante estos cinco años de gobierno, se han contabilizado más de 1 millón de denuncias por violencia familiar. Nunca antes, se había vivido una violencia tan rapaz en México.

Esas lacerantes cifras se deben, en gran medida, a la inacción del gobierno federal. Morena abraza a los delincuentes de todo tipo y a las víctimas, las deja en el olvido. No hay justicia para las mexicanas. El más claro ejemplo es la situación que se vive en la Ciudad de México, donde en lugar de investigar las más de 5 mil muertes de mujeres, la Fiscalía gasta su tiempo persiguiendo a la oposición.

El gobierno de Morena ha castigado duramente a las mujeres. Redujo el presupuesto para los refugios de mujeres víctimas de violencia. Les quitó las estancias infantiles y las escuelas de tiempo completo, con ello, se limitó su empoderamiento y participación económica. Eliminó los apoyos para la atención de enfermedades como el cáncer. Ante las manifestaciones que demandan justicia y seguridad, les levantan muros para no verlas ni oírlas. Tampoco hay políticas públicas que las contemplen como sujetas de derechos, ni presupuestos con perspectiva de género. La administración morenista les ha dado la espalda a las mujeres en múltiples ocasiones.

Sin duda, la mejor forma de conmemorar este 25 de noviembre es mediante el reconocimiento de los pendientes, reasignar recursos suficientes para la investigación de delitos, dotar al sistema de salud de tratamientos y medicinas para las enfermedades que afectan a las mexicanas, generar políticas públicas que empoderen a mujeres, niñas y adolescentes. Abrir las puertas de Palacio Nacional para que se escuche a las madres que buscan a sus hijas e hijos con sus propias manos.

Este día se hace necesario denunciar la violencia que viven las mujeres en nuestro país, reclamar la falta de resultados, alzar la voz para que no se le olvide a este gobierno, que ha incumplido con sus promesas, porque la realidad es que en México matan a las mujeres.

El pilón:

Acapulco sigue en el olvido. Que ayer el titular del Ejecutivo federal se haya encerrado en una base naval para sólo dar una conferencia de prensa y no haya salido a atender los problemas de los guerrerenses, es la muestra fiel de la vileza del gobierno federal.

Fuente: eluniversal.com.mx

El renacimiento de Acapulco

El renacimiento de Acapulco

Por: Claudia Corichi

Se cumple un mes del azote del Huracán Otis en el destino turístico más emblemático del pacífico mexicano. Desde entonces ha corrido mucha tinta tratando de explicar tanto la ausencia de una alerta temprana que advirtiera a la población la gravedad de la amenaza, como las consecuencias económicas y sociales que causó la devastación y sobre la capacidad de recuperación de las comunidades afectadas.

Quiso el capricho de la naturaleza que en los 500 kilómetros de litoral que tiene Guerrero, las ráfagas de viento de 330 kilómetros por hora tocaran tierra justo en esa bahía, dejando una imborrable estela de destrucción urbana, devastación económica y depresión colectiva, ¿qué viene para Acapulco tras el impacto del huracán?

El Inegi reportó en el último Censo que la ciudad cuenta con una población total de 800 mil habitantes, el 22% del total de guerrerenses. Es también el municipio de mayor dinamismo económico de los 85 de esa entidad y por tanto el que más aporta al PIB estatal. Pero es también el de mayores carencias sociales: el 78% de la población ocupada se encuentra en la informalidad, muy por arriba de la media nacional que es del 54%; en ese destino costero rodeado de lagunas (Tres Palos y Coyuca) y de majestuosos ríos (Papagayo y Coyuca) sólo el 66% de las viviendas cuentan con agua entubada, mientras que 44% de la población tiene nivel básico de escolaridad.

Varios factores han contribuido al gradual deterioro del tejido social en el puerto. La desigualdad y la exclusión, visibles en las zonas suburbana y rural, son el caldo de cultivo ideal para la presencia de organizaciones delincuenciales que se disputan el territorio y dirigen actividades criminales entre las que se encuentra una brutal: la del turismo sexual y la pedofilia.

Tengo una especial cercanía con Acapulco desde hace décadas. En diversos momentos de mi actividad profesional he constatado la calidez de su gente y su aptitud hospitalaria. Guardo entrañable amistad y cariño con muchas de ellas de quienes he escuchado testimonios escalofriantes sobre la fuerza y la furia catastrófica de Otis la madrugada del 25 de octubre. Ninguna casa-habitación, ningún hotel se salvó de tener algún daño tras el paso del meteoro, de esa magnitud fue su saña destructora.

Desde la Colectiva Nacional 50 más 1 sumamos esfuerzos a las innumerables muestras de solidaridad surgidas desde la sociedad civil para ayudar a mujeres y hombres que observan con preocupación y angustia la pérdida de su patrimonio y la incertidumbre de contar pronto con ingresos que alivien su difícil situación, especialmente por la ausencia de turismo en fechas clave como diciembre.

Nuestra visita nos dejó con un nudo en el corazón. Infinidad de colchones, tinacos, muebles y ropa arrasada por el huracán colman las calles; las condiciones de salud y precariedad en niñas, niños y adultos son enormes y la demanda de agua una exigencia permanente.

Aún es largo el camino para el pleno restablecimiento de la actividad económica y turística; es fundamental pensar en un seguro de desempleo que atenúe la situación de desamparo por lo menos dos años. Y más apremiante aún recuperar la convivencia y el tejido social que desde hace años se quebraron por el dominio de grupos delincuenciales empeñados en sumir en la decadencia al icónico puerto y a las infancias, que son las más vulnerables.

Fuente: elsoldemexico.com.mx