Credencialización domiciliaria

Credencialización domiciliaria

Por: Carla Humphrey Jordan

La elección de junio de 2024 no solo será la más importante en la historia electoral del país tanto por el número de electoras y electores que podrán votar, poco más de 98 millones, sino también por el número de cargos de elección popular que se disputarán tanto a nivel federal como a nivel local que ascienden a más de 20 mil espacios que serán disputados por partidos políticos con registro federal, así como por partidos políticos locales lo que permite multiplicar dicha cifra de forma exponencial.

Además, esta elección tendrá ingredientes adicionales que no se habían registrado con anterioridad, algunos ejemplos son: la utilización de un mayor número de urnas electrónicas a las utilizadas en procesos electorales anteriores para recibir la votación de forma vinculante de la ciudadanía; la implementación del voto de las y los mexicanos residentes en el extranjero de forma presencial en un número importante de consulados; el voto en prisión preventiva a nivel nacional, entre otros.

En este sentido, el Instituto Nacional Electoral (INE) en días pasados convocó a todas y a todos los ciudadanos del país que tengan alguna limitación o incapacidad física para que soliciten su credencialización en sus domicilios con la finalidad de que puedan tener la posibilidad de votar, de forma anticipada desde sus domicilios, en el proceso electoral que se avecina.

Debe destacarse que esta será la primera vez en la historia electoral en nuestro país que el INE implementará este ejercicio denominado Voto Anticipado en un Proceso Electoral que tendrá una doble vía, es decir, la ciudadanía con alguna discapacidad podrá votar bajo este mecanismo tanto para la elección federal como la elección local según corresponda a la entidad federativa en la que resida.

Esta determinación adoptada por el INE tiene su fundamento en lo mandatado en el artículo 141 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, que dispone que las personas con alguna limitación o incapacidad física pueden solicitar realizar su credencialización en su domicilio, así como votar de forma anticipada para el proceso electoral correspondiente.

Con esta acción el INE está maximizando los derechos políticos y electorales de este importante segmento de la población para que ejerzan a plenitud su derecho al sufragio en su oportunidad por el partido político, coalición, candidatura común, candidata o candidato de su preferencia.

El INE tiene una estimación de que alrededor de 10 mil 600 personas han realizado su registro para poder contar con bajo esta modalidad de votación de la que destacan básicamente personas mayores de 65 años, y cuyas solicitudes de credencialización corresponden principalmente a los estados de la Ciudad de México, Guerrero, Nuevo León y Veracruz.  Esta cifra seguramente se incrementará debido a que el plazo para solicitar la credencial para votar con fotografía está abierto. Es importante señalar que las personas interesadas deben solicitar a través de un familiar o persona de confianza que acuda de forma presencial a los Módulos de Atención Ciudadana que se localice cerca de su domicilio para presentar el Formato de Petición respectivo.

Para un mayor conocimiento de este procedimiento, así como de todos los relacionados con los diversos trámites que ofrece el INE a través de la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores, se sugiere consultar la siguiente liga que refiere todos los trámites de la credencial y los servicios que se ofrecen: https://www.ine.mx/credencial/tramite-credencial-tipo/

El INE, como en cada proceso electoral, busca los mecanismos legales correspondientes que le permitan atender a la población, maximizando el ejercicio de sus derechos, garantizando el derecho al voto de las y los mexicanos con alguna discapacidad a través de estas medidas de inclusión que implican, además, incrementar la participación ciudadana, base fundamental de nuestro sistema democrático.

Fuente: eluniversal.com.mx

Nada detiene la violencia contra las mujeres

Nada detiene la violencia contra las mujeres

Por: Angélica de la Peña Gómez

Milagros Monserrat el día de su cumpleaños fue ejecutada en plena calle. Una cámara graba el momento donde va apresurada para no ser alcanzada por su asesino quien la alcanza y la apuñala. El video constató cómo se desangraba y agonizaba por las heridas y finalmente cae muerta. La violencia del feroz asesinato conmocionó a todo el país. Aunque no tengamos constancia de videos de los feminicidios, es necesario recalcar la violencia de los perpetradores y la debilidad indefensa de ellas. Hay un predominio atroz.

México es candil de la calle y oscuridad de la casa. Aprobó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer que no aplica. Esta Convención ordena a todos los Estados a trabajar desde las políticas públicas en la modificación de los patrones socioculturales, prejuicios, costumbres y prácticas que se basen en la premisa de la inferioridad de las mujeres y superioridad de los hombres. Define que la violencia contra las mujeres es cualquier acción o conducta que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico de la mujer, en los ámbitos público y privado. Y reafirma que la eliminación de la violencia contra la mujer, es condición indispensable para su desarrollo individual y social y su plena e igualitaria participación en todas las esferas de la vida. México es indiferente en el cumplimiento de esta obligación.

También conviene recordar que la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso Campo Algodonero VS México referido a las chicas asesinadas en Ciudad Juárez, donde la Corte le señala a México que los homicidios de mujeres se encuentran influenciados por una cultura de discriminación contra la mujer y el Estado tiene el deber de prevención.

México ha avanzado en reformas y leyes para que se concrete el derecho de las mujeres a no ser violentadas, ha tipificado la violencia feminicida y el feminicidio. Pero la ley es letra muerta.

La impunidad, corrupción y desinterés de las autoridades impiden el acceso de la justicia. Lo que observamos es un alza de estos hechos deleznables, a pesar de haber avanzado en su tipificación. Y nuestro reclamo encuentra oídos sordos.

No hay política de prevención de la violencia contra las mujeres; hay que decirlo puntualmente.

El Estado es omiso en su deber de concretar el marco legal que hemos construido; no realiza programas de reeducación para la población en general para que se modifiquen pensamientos, cultura y se pongan “detentes” a la violencia contra las mujeres. La articulación de políticas coordinadas desde los tres órdenes de gobierno se ve impactada por la polarización de la política y la falta de recursos a las entidades federativas.

Al enemigo de las mujeres hay que llamarle por su nombre: el machismo; la actitud de los hombres de controlar, oprimir, cosificar y denigrar a las mujeres.

Los hombres deben poner un alto a otros hombres que se enorgullecen de ningunear a las mujeres. Ya basta de decir que no es cosa de ellos. Su silencio se vuelve cómplice en la perpetuación de sistemas que fomentan la minusvalía de las mujeres. Es un horror que asesinen a 11 mujeres cada día, y que dos tercios de mujeres mayores de 15 años haya sufrido violencia por su condición de ser mujer.

La violencia contra las mujeres ya es una emergencia nacional. No nos hagamos patos.

Fuente: elsoldemexico.com.mx

Salir de antro… ¡y regresar a casa!

Salir de antro… ¡y regresar a casa!

Por: María Elena Esparza

La culpa no es nuestra por dónde estamos ni por cómo vestimos. Ese lema que nos une en las marchas y en la lucha permanente contra la violencia machista que está en la raíz de los vergonzosos 10 feminicidios diarios en nuestro México no significa eliminar la prevención; todo lo contrario: nos recuerda la importancia de cuidarnos entre todas y todos, nos conozcamos o no.

El “canasteo” se encuentra en el centro de la atención por la reciente tragedia del empresario Íñigo Arenas, quien podría haber sido víctima durante una noche de fiesta. En pocas palabras, este delito se trata de añadir sustancias químicas a bebidas para sedar a la víctima y asaltarla, secuestrarla, abusar sexualmente de ella y, si se les pasa la dosis, llega a la muerte.

Visibilizar esta práctica delictiva es el primer paso para prevenirla. No se trata de salir con miedo o de plano ya no ir a ningún bar o antro porque esto sería un retroceso: durante siglos, nos han dicho que la noche no es nuestra y que si estamos fuera de casa después de ciertas horas es bajo nuestro propio riesgo. ¡Nunca más aceptaremos ese discurso! Pero sí estaremos preparadas.

Lo primero es tener un plan y el compromiso de que si llegamos juntas, nos vamos juntas. Como en la primaria, cuando la maestra nos pedía enumerarnos: así, aunque parezca exagerado. El viejo consejo de tener una conductora o conductor designado también es muy buena idea, pero si eligen algún taxi de app pueden compartir su ruta y mantenerse alertas al trayecto.

Una vez en el antro, hay familiarizarse con el lugar, ubicar los sanitarios y las salidas de emergencia. Estar atenta a tu entorno puede ayudarte a detectar situaciones sospechosas o personas que puedan representar una amenaza. Si sientes que algo no está bien, hazle caso a tu intuición porque tú yo sabemos que nunca miente.

Nunca, ¡jamás!, descuides tu bebida para ir al baño o pararte a bailar. Termínala antes, cámbiala al regresar o aplica tus mejores pasos con la copa en mano; no aceptes tragos “cortesía” de extraños ni les cuentes detalles de tu vida a la primera canción porque pueden usar esa info para extorsionarte más tarde. Y, por supuesto, consume con responsabilidad: en Ola Violeta hemos comprobado que la conciencia corporal también nos sirve para conocer nuestros límites y evitar una situación de riesgo.

La noche de fiesta es un gran momento para practicar la sororidad. Si ves a otra mujer en peligro o notas actitudes sospechosas del personal del bar o antro, háblalo directo con quien podría estar en vulnerabilidad, con los gerentes o con la autoridad.

Disfrutemos la noche sin temor y bailemos hasta el amanecer, siempre conscientes de que la responsabilidad de estar seguras empieza en nosotras mismas. 

Fuente: lacaderadeeva.com

Nada detiene la violencia contra las mujeres

Nada detiene la violencia contra las mujeres

Por: Angélica de la Peña

Milagros Monserrat el día de su cumpleaños fue ejecutada en plena calle. Una cámara graba el momento donde va apresurada para no ser alcanzada por su asesino quien la alcanza y la apuñala. El video constató cómo se desangraba y agonizaba por las heridas y finalmente cae muerta. La violencia del feroz asesinato conmocionó a todo el país. Aunque no tengamos constancia de videos de los feminicidios, es necesario recalcar la violencia de los perpetradores y la debilidad indefensa de ellas. Hay un predominio atroz.

México es candil de la calle y oscuridad de la casa. Aprobó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer que no aplica. Esta Convención ordena a todos los Estados a trabajar desde las políticas públicas en la modificación de los patrones socioculturales, prejuicios, costumbres y prácticas que se basen en la premisa de la inferioridad de las mujeres y superioridad de los hombres. Define que la violencia contra las mujeres es cualquier acción o conducta que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico de la mujer, en los ámbitos público y privado. Y reafirma que la eliminación de la violencia contra la mujer, es condición indispensable para su desarrollo individual y social y su plena e igualitaria participación en todas las esferas de la vida. México es indiferente en el cumplimiento de esta obligación.

También conviene recordar que la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso Campo Algodonero VS México referido a las chicas asesinadas en Ciudad Juárez, donde la Corte le señala a México que los homicidios de mujeres se encuentran influenciados por una cultura de discriminación contra la mujer y el Estado tiene el deber de prevención.

México ha avanzado en reformas y leyes para que se concrete el derecho de las mujeres a no ser violentadas, ha tipificado la violencia feminicida y el feminicidio. Pero la ley es letra muerta.

La impunidad, corrupción y desinterés de las autoridades impiden el acceso de la justicia. Lo que observamos es un alza de estos hechos deleznables, a pesar de haber avanzado en su tipificación. Y nuestro reclamo encuentra oídos sordos.

No hay política de prevención de la violencia contra las mujeres; hay que decirlo puntualmente.

El Estado es omiso en su deber de concretar el marco legal que hemos construido; no realiza programas de reeducación para la población en general para que se modifiquen pensamientos, cultura y se pongan “detentes” a la violencia contra las mujeres. La articulación de políticas coordinadas desde los tres órdenes de gobierno se ve impactada por la polarización de la política y la falta de recursos a las entidades federativas.

Al enemigo de las mujeres hay que llamarle por su nombre: el machismo; la actitud de los hombres de controlar, oprimir, cosificar y denigrar a las mujeres.

Los hombres deben poner un alto a otros hombres que se enorgullecen de ningunear a las mujeres. Ya basta de decir que no es cosa de ellos. Su silencio se vuelve cómplice en la perpetuación de sistemas que fomentan la minusvalía de las mujeres. Es un horror que asesinen a 11 mujeres cada día, y que dos tercios de mujeres mayores de 15 años haya sufrido violencia por su condición de ser mujer.

La violencia contra las mujeres ya es una emergencia nacional. No nos hagamos patos.

Fuente: elsoldemexico.com.mx

Lizzo: ¿A quién le creemos,hermana?

Lizzo: ¿A quién le creemos,hermana?

Por: Sarai Aguilar Arriozola

O mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para convertirte en el villano. Esta frase extraída de la película The Dark Knight de Christopher Nolan parece estar dedicada a Lizzo.

La cantante pasó en cuestión de días de ser la vitoreada activista por el body positive a ser acusada en denuncias legales de supuesto acoso sexual y hostigamiento laboral e incluso cancelada por celebridades como Beyoncé.

En la demanda en su contra se incluyen acusaciones de que bailarinas fueron presionadas para asistir a espectáculos sexuales e interactuar con los bailarines de los espectáculos entre 2021 y 2023. Asimismo, se le señala de cuestionar la virginidad de algunas de sus bailarinas y traicionar su propia causa al hacer body shaming a algunas personas miembros de su equipo a causa de sobrepeso.

En su defensa, la cantante declaró ser muy abierta sobre su sexualidad y expresándola, quedando la duda de si esto, lejos de eximirla, resultaba una aceptación de la culpa y más bien descargaba cualquier intención maliciosa de sus actos, pero no la realización de éstos.

No obstante la intención, pues es papel de la fiscalía demostrar la culpabilidad de la cantante, lo que sí nos toca como sociedad es qué hemos hecho mal en tiempos actuales para que los que un día eran aclamados como activistas hoy sean señalados como agresores.

Primero, deberíamos de comprender que el activismo es la lucha para conseguir cambios en pro de personas o seres vivos en condiciones de vulnerabilidad, o por elementos culturales y ambientales en riesgo. La lucha implica que sea por un bien colectivo y no una batalla personal. Habría de analizarse si las declaraciones y acciones de Lizzo contra el body shaming era por el empoderamiento personal o colectivo.

Pero en este caso no sólo se presta para cuestionar si todos los activismos lo son, sino también para replantearnos las premisas de otros movimientos. #MeToo, que cimbró a la sociedad por las denuncias de acoso y hostigamiento sexual, ha sido cuestionado a últimas fechas por el totalitarismo que cobran los señalamientos mediante la frase emblemática #YoTeCreo.

En el caso de Lizzo en particular faltará más que un simple acto de fe en la denuncia: habrá que respaldar la acusación en evidencias, pues quien acusa debe probar. Una premisa tan básica que ha sido suplantada en esta época por linchamientos mediáticos que sirven para inculpar o campañas de apoyo para eximir. Y no debemos de dejar pasar la oportunidad de reforzar los procedimientos seguidos en el #MeToo, no con el objetivo de demeritar a las víctimas, sino de fortalecer sus denuncias.

Al aplicar el #YoTeCreoHermana en la denuncia contra Lizzo, ¿a quién le estaríamos creyendo en esta situación? ¿A qué hermana se le creería? Y aquí es la oportunidad de replantearnos que el sistema patriarcal no respeta géneros. Que los roles de victimario y víctima no están preestablecidos. Que todos, hombres y mujeres, podemos jugar ambos papeles, pues es el poder y no el género el que nos da la capacidad de dañar.

Tocará al fiscal decidir si, como dice la canción de Lizzo, “all the rumors are true…”

Fuente: milenio.com