Un conocido refrán dice “mujeres juntas, ni difuntas”. Este refrán hace referencia a que las mujeres no pueden trabajar, ni colaborar, que no podían convivir ni un momento juntas porque surgían conflictos. La frase es triste, proviene de una cultura machista que se ha encargado a través de la socialización de género de dividirnos y ponernos frente una de otra. Pero de igual manera, es un reflejo de lo que Carl Jung (1970) denominó el inconsciente colectivo, definido como estos imaginarios y símbolos que hemos ido aprendiendo a lo largo de experiencias; que compartimos con otros seres humanos, independientemente de las historias de vida individuales y que conforman el trasfondo de una cultura.
Así, en nuestra cultura machista y patriarcal, circula la idea de que las mujeres no pueden trabajar juntas. La interiorización de este proceso inconsciente es que muchas mujeres encuentran dificultades para trabajar o colaborar con otras. La frase de que prefiero trabajar con hombres que, con mujeres es frecuentemente escuchada. El movimiento feminista se ha orientado, por un lado, para desmitificar este concepto y por el otro, de construir nuevas formas de relacionarse entre mujeres, a través de lo que se conoce como sororidad.
En la actualidad, las mujeres con una mayor conciencia del género sabemos, que como dice la feminista mexicana Marta Lamas (2015), existen muchos tipos de desigualdades entre las mujeres que serán difíciles de eliminar sin una transformación profunda de la estructura social; pero que hay otras que sí pueden modificarse, por lo que se deben construir pactos y alianzas entre nosotras en los espacios políticos, sociales y laborales, para avanzar en lo que ella llama, avanzar un trecho. “Las mujeres tenemos un trecho que caminar juntas antes de que nuestras diferencias políticas nos separen”.
Lamas (2015) señala que “avancemos un trecho” fue un acuerdo político entre mujeres de todos los partidos políticos que se firmó en 1997 por presidentes de ocho partidos políticos existentes en ese momento, con compromisos en temas que beneficiarían a las mujeres. El acuerdo fue avalado por el Instituto Federal Electoral (IFE).
En este sentido la colectiva 50+1 capítulo Tamaulipas es una organización de mujeres que nos hemos sumado a la iniciativa de trabajar por y para las mujeres de nuestro estado, lideradas por Andrea García García, que ha tenido una gran sensibilidad y visión para reunir a mujeres con trayectorias, voces y talentos únicos. Gracias a su capacidad para ver el valor en la diversidad, hoy somos una colectiva profundamente humana, enriquecido por nuestras diferencias y unido por un propósito común. Como vicepresidenta, Mónica Villarreal Anaya se ha sumado con entusiasmo y compromiso a este proyecto, demostrando que, a pesar de las múltiples responsabilidades que conlleva su gestión al frente de la alcaldía de Tampico, mantiene firme su convicción de aportar a la causa de las mujeres.
Alejandra Cárdenas Castillejos en la Secretaría Técnica ha sido una fuerza incansable, trayendo consigo su lucha desde el Congreso y otros frentes por las mujeres, aportando profundidad, coherencia y compromiso a cada paso. Greyci Ethel Robles Barajas, empresaria y actual Consejera Nacional de la Concanaco, encabeza con gran compromiso la Secretaría de Finanzas, su trayectoria en el sector empresarial aportará dirección a este esfuerzo colectivo.
En 50+1 Capítulo Tamaulipas, reconocemos que no somos una mujer, sino que somos diferentes y que tenemos formas distintas de vivir nuestra feminidad. Y es precisamente en estas diferencias, en el reconocimiento mutuo y en el valor de cada una, donde radica la fortaleza de este colectivo. Así, la mesa directiva se conforma con orgullo por las tres senadoras de Tamaulipas: Olga Sosa Ruiz, Maki Ortiz Domínguez e Imelda Sanmiguel Sánchez, quienes, desde sus diversas trayectorias y visiones, han decidido caminar juntas en esta causa común por los derechos de las mujeres, demostrando que la pluralidad puede ser también un puente hacia la transformación
En el ámbito de la comunicación, contamos con Deisy Herrera Medrano, reconocida periodista que desde los medios impulsa con pasión y constancia los temas de las mujeres, dando voz y visibilidad a sus demandas y luchas. La magistrada del Tribunal Electoral del estado de Tamaulipas Blanca Eladia Hernández Rojas, que con su experiencia en la defensa de los derechos políticos suma a este espacio una visión clara de la importancia de construir desde el derecho espacios más justos e incluyentes para todas.
Lorena Kareli Rivera Ortiz, abogada, empresaria y presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa A.C., representa la voz de las mujeres empresarias del sur del estado, con un fuerte compromiso con el empoderamiento económico y profesional de las mujeres. Desde Matamoros, Daniela Resendiz García, es una impulsora destacada del turismo tamaulipeco, creadora de contenido, directora de Notigape Radio y periodista ha alzado la voz para visibilizar historias locales, causas sociales y, especialmente, las contribuciones de las mujeres en distintos ámbitos.
La voz de las juventudes se encuentra presente con Carolina Heredia Montemayor, quien como luchadora de los derechos humanos y feminista representa esta mirada renovadora. Su compromiso social nos inspira a repensar el presente y a construir colectivamente un futuro más equitativo. Desde la academia y los estudios de género, y como luchadora por los derechos de las mujeres, tengo el honor de ser parte de este grandioso equipo de mujeres comprometidas, diversas y profundamente inspiradoras.
El próximo seis de junio a las 18:00 en la Expo Tampico rendiremos protesta ante la Presidenta Nacional de 50+1 Claudia Corichi García, teniendo como invitadas a personalidades de los tres poderes, universidades, ámbito empresarial, sectores económicos, sociales y políticos.
50+1 Capítulo Tamaulipas tiene como objetivo construir una agenda compartida, coincidiendo que es necesario terminar con la discriminación, disminuir las brechas de género y eliminar las violencias. Como dice Marta Lamas, citando a Bocchetti, la clave radica en aceptar que las mujeres nos necesitamos las unas a otras para transformar el orden de las cosas. “Sólo se trata de juntarnos para tener Fuerza”.
Fuente: eldiariomx.com