Trump-México, la segunda temporada

Trump-México, la segunda temporada

Migración y economía. Esas fueron las banderas que agitó Donald Trump en su campaña repitiendo hasta el cansancio que la migración ilegal (indocumentada) es la responsable de la pérdida de miles de empleos y del aumento de la criminalidad, un mantra que arrastra desde 2015 cuando se destapó por vez primera a la presidencia de los Estados Unidos.

En su esquema, México es culpable de casi todos los males. Un día antes de los comicios en que fue electo mandatario por segunda vez, Trump advirtió con aranceles del 25% a todas las importaciones de productos desde México si la presidenta Claudia Sheinbaum no frena el flujo migratorio y de drogas a través de la frontera.

Al arrancar su primer periodo presidencial se empeñó en remplazar el Tratado de Libre Comercio. Las modificaciones se centraron en materia laboral, reglas de origen del sector automotriz y la revisión periódica del Acuerdo que tendrá lugar en 2026. La decadencia de la industria automotriz en Michigan y Wisconsin (estados clave donde triunfó) justifican a su entender, el proteccionismo comercial en su país.

Ahora la economía norteamericana se encuentra en una situación óptima. La tasa de interés se ubica en el 4.5%; el último dato de inflación fue del 2.4% cercano al objetivo de la Reserva Federal del 2%, mientras que la tasa de desempleo se sitúa en el 4.1%, ligeramente arriba de lo esperado. Joe Biden comenzó una difícil gestión debido a la crisis sanitaria y la inflación global que buscó revertir con un plan de rescate económico de 1.9 billones de dólares para apuntalar a la economía de las familias y los trabajadores, pero no fue suficiente para la mayor parte de votantes.

El flujo migratorio no se moderó porque las causas de origen siguen ahí: inseguridad pobreza y desigualdad. La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza reportó que en el año fiscal 2021 fueron detenidas 1.7 millones de personas y en este año fiscal que cerró en septiembre la cifra fue de 2.1 millones, pese al endurecimiento de las políticas de asilo implementadas por la Administración Biden. La demagogia populista de Trump llegó al extremo de señalar a migrantes haitianos de comer mascotas en los vecindarios de Springfield, Ohio, un disparate que, vistos los resultados no perjudicó su campaña.

El Trump 2.0 llega legitimado para actuar en consecuencia por su triunfo arrollador. Y el gobierno mexicano lo sabe. De cara a la renegociación del TMEC, la designación de Marcelo Ebrard como secretario de Economía resultó un acierto por ser un conocedor profundo tanto de los entretelones de poder en Washington como de los impulsos trumpistas.

Los primeros nombramientos de su gabinete perfilan a personajes de mano dura para gestionar la crisis en la frontera. Tom Homan, el futuro “zar de la frontera” ha dicho que es posible realizar deportaciones sin separar a los niños de sus familias porque las familias pueden ser deportadas juntas.

Es probable una versión más radical del programa Quédate en México mediante el cual los solicitantes de asilo permanecen en las ciudades fronterizas a la espera de alguna respuesta con las consecuencias y presión que conlleva.

Ante los renovados embates que se esperan de la Casa Blanca, se deberá pensar seriamente en las fórmulas para enfrentarlos, buscando puntos de coincidencia sobre desarrollo regional que es la gran agenda pendiente.

Fuente: elsoldemexico.com.mx

25N: Veracruz ante el desafío de erradicar la violencia contra las mujeres

25N: Veracruz ante el desafío de erradicar la violencia contra las mujeres

n México, cada día 11 mujeres son asesinadas. En Veracruz, 2024 cierra con una dolorosa cifra: más de 60 feminicidios registrados, según datos de organizaciones civiles. Es una realidad que no podemos normalizar. No podemos ignorar que la violencia contra las mujeres sigue presente en las calles, los hogares y las instituciones, mientras miles de voces aún esperan justicia.

Desde el abuso físico y emocional hasta la violencia económica e institucional, cada expresión de violencia niega derechos y perpetúa desigualdades. Pero lo más alarmante es el silencio: ese que las víctimas cargan por miedo o por la falta de respuesta efectiva del sistema. Hoy, el silencio debe transformarse en acción.

En Veracruz, las mujeres indígenas y afrodescendientes enfrentan múltiples formas de discriminación y violencia. Desde la falta de acceso a servicios básicos hasta la exclusión en políticas públicas, la intersección entre género y origen étnico agrava su vulnerabilidad. Las cifras del INEGI muestran que más del 40% de estas mujeres han enfrentado violencia física o sexual en algún momento de sus vidas. Es necesario reconocerlas como agentes clave del cambio, garantizando su acceso a la justicia y la protección de sus derechos.

Este 25 de noviembre, en el marco de la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, se reunieron colectivas de todo el país, incluyendo a integrantes de 50+1, quienes participaron en su Congreso Anual bajo el lema “Es tiempo de Mujeres” Fue un gusto formar parte de este encuentro junto con veracruzanas de valor que pertenecen al capítulo Veracruz. Desde distintos puntos de la República Mexicana, mujeres valiosas nos dimos cita para crear propuestas y consolidar espacios libres de violencia.

Este espacio fue un recordatorio de que la lucha por los derechos de las mujeres es transversal y requiere esfuerzos conjuntos desde todas las trincheras: política, social, económica y jurídica. Fue un intercambio de ideas y propuestas orientadas a fortalecer las políticas públicas con perspectiva de género, demostrando que la unidad entre mujeres en espacios de poder puede transformar realidades.

Aunque la paridad en cargos públicos y las leyes que combaten la violencia son avances importantes, no son suficientes. Veracruz necesita acciones contundentes que impacten directamente en las mujeres más vulnerables. Es fundamental fortalecer el presupuesto estatal destinado a refugios y centros de atención para víctimas de violencia. Estos espacios deben estar debidamente equipados y garantizar atención integral. También es prioritario implementar de manera efectiva la Alerta de Violencia de Género, ya que desde 2016 muchos municipios no han mostrado avances significativos. Es momento de exigir rendición de cuentas. Además, impulsar un Sistema Estatal de Cuidados liberará a las mujeres de la sobrecarga de trabajo no remunerado, contribuyendo a reducir desigualdades económicas y sociales, y fortaleciendo su independencia.

El 25 de noviembre no hacemos un minuto de silencio. Hoy hacemos un minuto de ruido: por las mujeres que enfrentan violencia cada día, por las que ya no están y por quienes, desde sus trincheras, luchan por justicia y un futuro libre de violencia. Que nuestra voz resuene hasta que Veracruz sea un lugar donde ninguna mujer tenga que vivir con miedo. Porque sin igualdad, no hay democracia; y sin seguridad para las mujeres, no hay justicia social.

Desde mi trinchera, reitero mi compromiso de seguir levantando la voz para que las políticas públicas en Veracruz se traduzcan en acciones reales y transformadoras. Esta lucha nos incluye a todas y todos. Hoy y siempre, ni una más.

Fuente: diariodexalapa.com.mx

25N violencia escolar y acoso sexual en las escuelas

25N violencia escolar y acoso sexual en las escuelas

El Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer, se conmemora cada 25 de noviembre y este año el tema es “Cada 10 minutos una mujer es asesinada. #NoHayExcusa. Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres”, que tiene como fin movilizar a la sociedad ante una alarmante escalada de violencia feminicida, así como revitalizar los compromisos y exigir responsabilidad y medidas firmes y concretas a los responsables de la toma de decisiones, es decir a los gobiernos y sus titulares de primer nivel.

En México continúa esta ola de violencia, con once mujeres asesinadas todos los días por violencia de género, sin que se logren bajar los índices de feminicidios, y se continúen implementando acciones afirmativas para combatir este mal. Confiamos que las nuevas reformas constitucionales en favor de la igualdad sustantiva y el combate a la violencia de género beneficien la protección de los derechos de justicia y seguridad de las mujeres y niñas en el país.

La violencia contra las mujeres y niñas crece de manera alarmante. La cultura machista y estructural se sigue expandiendo para generar nuevos tipos y modalidades de violencia, mucho más allá de las categorías que existen en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Dentro de los tipos de violencia, tenemos a la psicológica, física, económica, patrimonial, sexual y simbólica. En el mismo sentido dentro de las modalidades de violencia se encuentran la violencia familiar, vicaria, ácida, doméstica, digital, mediática, laboral y docente, contra la libertad reproductiva, obstétrica, institucional, en el noviazgo, en la comunidad, violencia política y feminicida.

En contrapunto, hay una violencia que existe, pero que aún falta por reconocerse en la ley: la violencia escolar, que se entiende como “toda agresión realizada dentro del ambiente de las instituciones educativas, la cual puede expresarse de distintas formas por los actores que conforman la comunidad escolar. Es decir, no se reduce a la realizada entre estudiantes, también involucra otros actores como padres de familia, maestros, directivos y personal administrativo”. Las principales expresiones de violencia escolar se dan de forma verbal, física y psicológica, pero no se limita a ello, pues se observa también violencia sexual cibernética, patrimonial, económica y social, en el que destaca el acoso escolar.

La violencia escolar contra las mujeres es un tipo de violencia de género que se manifiesta en el ámbito educativo y que está basada en violencia académica, estereotipos, relaciones de poder y discriminación. La violencia de género afecta a hombres y mujeres, sin embargo, la desigualdad de género que tiene como base la discriminación, propicia que las mujeres y niñas, vivan más episodios de violencia en diferentes espacios y la escuela no es la excepción, porque ahí radica una violencia que tiene que ser atendida con urgencia.

La ONU define la violencia escolar educativa, como la que se genera en las escuelas. Se refiere al daño físico, sexual, psicológico e incluso patrimonial que pueden sufrir o generar distintas personas que se encuentran inmersas en las comunidades educativas. En este sentido al hablar de las violencias que las mujeres y niñas viven en el ámbito educativo, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia define la violencia ejercida por el personal docente como aquellas conductas que dañen la autoestima de las alumnas con actos de discriminación por su sexo, edad, condición social, académica, limitaciones y/o características físicas, que les infligen, puntualmente, maestras o maestros. Pero por el contrario, hace falta una normativa jurídica a nivel global, nacional y local, que especifique qué es y cómo se sanciona la violencia escolar en contra de las mujeres y niñas.

El ámbito educativo las alumnas son objeto de violencia física, psicológica y sexual, incluidos casos de acoso y hostigamiento sexual, por parte de un docente, maestros o cualquier persona que trabaje en el área administrativa, del centro educativo “escuelas” con una posición jerárquica o de autoridad sobre ellas, además de los propios compañeros, a lo que se le llama acoso escolar.

El acoso sexual en las escuelas, principalmente en las prepas y en las universidades existe, y cada vez existe menos silencio. Las víctimas cada día denuncian más a través de los tendederos escolares. Los “tendederos del acoso” o “tendederos escolares” han sido una herramienta de red de apoyo para que las jóvenes estudiantes denuncien públicamente, o de forma virtual, dentro de sus instituciones académicas, a profesoresalumnos personal administrativo que de alguna manera las han violentado, y que ya no quieren que esta acción siga en el anonimato.

El movimiento #MeToo ha lanzado también la campaña Me Too Universidad para visibilizar el acoso que sufren las mujeres estudiantes, que se inauguró lanzando en redes sociales, un poema musicado que inspiró a todas las universitarias. Desde entonces, ha seguido motivando a más personas a solidarizarse con las víctimas de violencia de género. El poema se llama “Valientes” y se trata de un himno de las personas supervivientes de acoso en las escuelas. Con este canto de esperanza, el movimiento continúa con la ilusión de seguir compartiendo rutas que permitan no dejar nunca de romper el silencio cuando existe violencia escolar y sobre todo acoso escolar en contra de las mujeres.

En este sentido hace falta legislar por este tipo de violencia que existe y que aún no está reconocida. La violencia escolar y el acoso escolar son la piedra angular para combatir en esta administración, y atenderla, ya que afecta a niñas y adolescentes.

Fuente: e-consulta.com

Trump-México, la segunda temporada

200 años de fiscalización

En nuestro régimen político y constitucional, la función fiscalizadora del Congreso tiene largo recorrido. El primer antecedente de un órgano revisor del erario data de 1605 cuando se fundaron los Tribunales de Cuentas en América, uno de los cuales se estableció en México. Esto fue mucho antes que Montesquieu en El Espíritu de las Leyes de 1748 defendiera que el poder debe ser controlado por el poder.

La vigilancia de la acción gubernamental es una labor esencial de cualquier Parlamento en un Estado constitucional, no sólo por la importancia de la división de poderes y el equilibrio entre ellos, sino por los contrapesos necesarios para contener el ejercicio irresponsable de la gestión pública. En casi todo el mundo la fiscalización es indisoluble del papel del Congreso. El Estado moderno se fundó bajo esa lógica.

Desde la Colonia, se contaba ya con antecedentes sobre el examen de los ingresos públicos. Y la generación de insurgentes y criollos que luchó por emanciparse de la Colonia, decidió continuar con ese legado. Hace 200 años, el 16 de noviembre de 1824 el Congreso Constituyente estableció la Contaduría Mayor de Hacienda que fue disuelta y reactivada media docena de veces durante el convulso Siglo XIX.

La Contaduría se ganó el respeto y reconocimiento durante sucesivos cambios de gobierno y logró superar la inestabilidad vivida durante la Revolución. En la clase política y en amplios sectores existía la certeza de que su función era indispensable en la vida republicana y como contrapeso al Poder Ejecutivo aun cuando existía un régimen de partido único.

La Contaduría tuvo una dilatada trayectoria hasta 1999, cuando la entonces legislatura que tuvo una mayoría parlamentaria opositora, reconfiguró el papel del ente responsable de verificar y examinar el ejercicio del gasto público en el país. En enero próximo, se cumplen 25 años de la entrada en vigor de la Entidad de Fiscalización Superior de la Federación, denominada Auditoría un año después.

Con dos siglos de historia a cuestas, esta institución es heredera de una solidez institucional y vasta experiencia en un ámbito primordial para la vida democrática de nuestra sociedad, específicamente la supervisión y evaluación del gasto en los tres órdenes de gobierno, de su desempeño y la evaluación de sus políticas y programas.

He podido atestiguar de primera mano la relevancia de la función fiscalizadora y de su contribución a la rendición de cuentas. México cuenta con un sólido cuerpo de especialistas dotados de un amplio conocimiento en labores de auditoría. En el marco del bicentenario de la fiscalización en el país, su evolución es encomiable.

La Auditoría Superior de la Federación es un referente internacional que gracias a su trabajo especializado y técnico promueve la gobernanza y el desarrollo democrático. La Constitución le faculta a presentar ante el Congreso tres informes de resultados al año, que son reflejo del minucioso y arduo trabajo que realiza el personal que labora en la institución.

Entre los beneficios que acarrea la fiscalización se encuentran promover una gestión gubernamental eficaz y eficiente, la mejora en la calidad en el ejercicio del gasto público, el rediseño de los programas públicos, de los proyectos de infraestructura y sobre todo la rendición de cuentas con el propósito de ampliar su entendimiento y comprensión en la opinión pública.

Fuente: elsoldemexico.com.mx