por Maura Arredondo | May 12, 2024 | De las plumas 50+1
Mediante el trabajo ha sido como la mujer ha podido franquear la distancia que la separa del hombre. El trabajo es lo único que puede garantizarle una libertad completa. Simone de Beauvoir.
Escribo esta columna el 10 de mayo, “Día de las Madres”, una de las fechas más relevantes en México. Este es el cuarto año en el que pasaré sin la presencia de mi mamá, quien partió de este mundo terrenal después de dedicar toda su vida a la crianza de sus hijas. Para mí y mi hermana, este día también tiene una gran importancia.
Cada 10 de mayo es un día en el que las emociones afloran, ya que rememoro a la madre que, hace 35 años, renunció a su empleo para dedicarse a mi crianza, brindando todo su amor y energía a mi educación. En aquel entonces, se enfrentaba a la presión de los estereotipos aún más severos que dictaban que una madre debía permanecer en el hogar, y que trabajar fuera de el la convertía en “una mala madre”. Afortunadamente, hoy el escenario está cambiando y tengo la fortuna de presenciar cómo una mujer feminista puede llegar a la Presidencia, generando un cambio trascendental en México. Quizás me toque vivir lo que mi madre no pudo.
Las mamás desempeñan un papel fundamental en la sociedad, ya que son quienes en su mayoría expresan el mayor cariño y actúan como las principales educadoras. Según el Instituto Nacional de Geografía y Estadísticas son 38 millones de madres las que celebran el icónico 10 de mayo y son el 31.58% de ellas quienes laboran en la informalidad o desean trabajar, pero se ven impedidas por ser las cuidadoras principales debido a responsabilidades social que le atribuyen a las mujeres de “cuidadoras”.
Además, se señala que 6 de cada 10 mujeres crían a sus hijos e hijas solas, lo que representa un aumento respecto a hace 5 años, cuando la cifra era de 3 de cada 10. Estas madres solteras enfrentan discriminación, estigmas y violencia, lamentablemente una realidad cotidiana en nuestro país.
El Sistema Nacional de Cuidados será fundamental para aquellas madres que deseen compaginar su vida profesional y familiar. A pesar de haber estado estancado en la Cámara de Senadores durante los últimos 4 años, la actual candidata de Morena, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, ha prometido con fervor que será una de sus principales acciones al asumir la Presidencia. Este avance será crucial para el Estado de Bienestar y el desarrollo económico del país.
Además, es importante destacar que, si bien hemos avanzado considerablemente en la agenda de igualdad de género en 2023 con la aprobación de licencias de paternidad de 5 a 20 días, la implementación del Registro Nacional de Deudores Alimentarios y la entrada en vigor del Convenio 190 de la OIT, entre otros avances, aún debemos fortalecer el impulso del teletrabajo por parte de empresas y organizaciones. Esta modalidad, aprobada en 2021 en la Ley Federal del Trabajo, representa una oportunidad para que las mamás puedan conciliar su vida personal y laboral, especialmente en la era tecnológica actual. En palabras de Silva Zanella en su libro “El futuro del Trabajo es Femenino”, el teletrabajo, como un esquema centrado en la persona, es más productivo y nos lleva de un bien- estar a un “bello estar”.
Es momento de que las madres ocupen un lugar central en nuestra sociedad, como un paso hacia un futuro más justo y equitativo. Es fundamental que puedan desempeñar su papel con dignidad y libertad, sin limitaciones impuestas por estereotipos de género. Solo así podremos celebrar con mayor fervor el Día de las Madres y honrar a aquellas que nos precedieron, ofreciéndoles un país libre de prejuicios y con condiciones dignas para ellas y todas las mujeres.
Fuente: ejecentral.com.mx
por Maura Arredondo | May 11, 2024 | De las plumas 50+1
Hoy es 10 de mayo y más allá del mercadeo o la propaganda publicitaria, es un gran día para las mamás pero también para las y los hijos.
Tengo que confesarles, que escribo esta columna con mis emociones a flor de piel. Es el primer 10 de mayo que pasaré sin la presencia de mi mamá, quien ha partido al cielo hace apenas unas cuantas semanas y sé que así como yo, millones de mexicanos recuerdan con amor a quien nos cargó durante 9 meses en su vientre, pero sobre todo, a quien nos hizo feliz durante toda su vida.
Ustedes, mamás, tienen un rol fundamental en nuestras vidas, son nuestras incondicionales, nuestros modelos, quienes nos educan y nos forman para la vida. Según un estudio de la Unicef, desde la etapa uterina, nos transfieren nuestras primeras experiencias, ya que nos cuentan sobre cómo es la vida, nos traducen el mundo, nos ayudan a socializar y son quienes van fundando nuestros recuerdos. El vínculo que tenemos con ustedes es inquebrantable.
Sin duda, siempre tienden la mano ante los tropiezos, su abrazo calma las angustias, secan las lágrimas para darle paz al alma de sus hijos, a veces reprenden para corregir el rumbo, pero sobre todo, dan su amor incondicional. No hay otra mujer en el mundo que nos entienda como nuestra madre, porque sólo ellas saben lo que guarda nuestro corazón.
Hay muchos tipos de mamás, las madres buscadoras, las que quieren ser presidentas de México, las jefas de familia, las preocuponas, las liberales, las que dedican su vida a su familia, las exigentes, las soñadoras, las multitask, las mamá y papá a la vez, las protectoras, a todas ellas, ¡muchas felicidades!. Según el INEGI, hoy celebrarán más de 38 millones de mamás en nuestro país.
No se nace sabiendo ser mamá, se aprende en el camino y con cada hijo, así que te aseguro, tú que eres madre y me estás leyendo, estás haciendo lo mejor que puedes, sigue adelante.
Este 10 de mayo, ríe, canta, festeja, abraza, siéntete orgullosa de ser tú y de ser la mejor mamá posible. Vive plenamente tu maternidad, ya que tus hijos siempre agradecerán tu legado, tu amor, tu caricia y tu escucha. Hoy, les dedico esta columna a todas las mamás de México y a mi mamá que está en el cielo.
Fuente: eluniversal.com.mx
por Maura Arredondo | May 10, 2024 | De las plumas 50+1
Este 10 de mayo, mientras celebramos el Día de las Madres en México, es crucial reconocer una realidad que afecta a millones de mujeres: más de cuatro millones de madres solteras luchan por recibir la pensión alimenticia que la ley les garantiza, pero que en la práctica resulta extremadamente difícil de obtener. Esta situación no sólo es una injusticia legal, sino también una crisis social que tiene profundas implicaciones para el bienestar de las familias mexicanas.
A pesar de que la ley en México obliga a los progenitores varones a pagar pensión alimenticia, en la práctica, muchas madres solteras se encuentran con un sinfín de obstáculos burocráticos y culturales que dificultan el cumplimiento de este derecho. De acuerdo con datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), casi el 90% de las demandas de pensión alimenticia no llegan a un resultado favorable para las madres solteras.
La lucha de estas madres a menudo deben enfrentar largos y costosos procesos legales para intentar asegurar los recursos necesarios para el bienestar de sus hijos. La activista Diana Luz Vásquez, por ejemplo, ha encabezado movimientos para visibilizar a los deudores alimentarios a través de iniciativas como el Tendedero de Deudores, donde se exponen públicamente las identidades de aquellos que no cumplen con sus obligaciones.
La falta de pago de la pensión alimenticia no es sólo una cuestión económica, sino que además tiene implicaciones profundas para la vida diaria de estas mujeres y sus hijos. La mayoría de las madres solteras en México se ven obligadas a asumir el rol de proveedoras únicas, lo que limita sus oportunidades laborales y educativas. Conforme a un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), 80% de las madres solteras están empleadas, muchas veces en trabajos informales y mal remunerados, lo que perpetúa un ciclo de pobreza y vulnerabilidad.
Además, la carga de ser la única proveedora y cuidadora afecta significativamente su salud mental y física, y limita las oportunidades de desarrollo de sus hijos. La falta de recursos adecuados puede traducirse en menores oportunidades educativas y en un entorno menos propicio para el crecimiento y el desarrollo integral de los niños.
La reciente aprobación de la Ley Sabina, que busca crear un registro público de deudores alimentarios y restringirles ciertos derechos, es un paso importante, pero no suficiente. Para abordar verdaderamente esta crisis, es necesario implementar políticas que aseguren el cumplimiento efectivo de las obligaciones alimenticias. Esto incluye simplificar los procesos legales, proporcionar asistencia jurídica gratuita a las madres solteras y fortalecer las medidas de ejecución de pagos.
Además, es crucial promover un cambio cultural que reconozca la corresponsabilidad parental y elimine la indiferencia hacia las madres solteras. La educación y la sensibilización pública pueden jugar un papel clave en cambiar actitudes y comportamientos en torno a la paternidad responsable.
Este Día de las Madres, más que nunca, debemos reconocer y honrar la lucha de las madres solteras en México. Su resiliencia y determinación son un testimonio de su amor y compromiso hacia sus hijos. Y muchas de ellas han logrado criar e inspirar a hijas muy fuertes y multiequipadas para la vida, así como hijos sensibles y con una masculinidad mucho más responsable y menos tóxica en todos sus niveles. Sin embargo, como sociedad, tenemos la obligación de asegurar que no tengan que enfrentar solas esta batalla. Garantizar el cumplimiento de la pensión alimenticia no es sólo una cuestión de justicia legal, sino también de dignidad y equidad. De mínimo examen civilizatorio.
Fuente: excelsior.com.mx
por Maura Arredondo | May 10, 2024 | De las plumas 50+1
El león no es como lo pintan, ni la vida de las influencers como la publican. Aunque se bromee incluso con que la vida de nadie es como aparece en redes, esto es algo que al final del día los millones de usuarios de las mismas parecen olvidar cuando ven las vidas maravillosas que sus tiktokers preferidos suben a sus cuentas. Y no solo las envidian, sino que están dispuestos a imitarlas sin reflexión alguna de por medio.
Y esto parece estar sucediendo con la moda viral o “trend” de #tradwives o esposas tradicionales y su evolución a #SAHG, o novia que se queda en casa por sus siglas en inglés (Stay At Home Girlfriend).
Alena Kate Pettitt es la precursora de las trad wives, el movimiento de mujeres que aboga por volver a lo doméstico, de disfrutar atender a tu esposo, labores del hogar e hijos. Es decir, lejos del perfil de “mamá luchona” con el que los progresistas suelen celebrar días como hoy, 10 de mayo.
A simple vista es solo una decisión personal tan respetable como cualquier otra. Siempre ha existido un sector de mujeres que no se identifica con el ala feminista ni con una relación sin dependencia… ni de plano sin una relación.
Pero algo no cuadraba pues en 2016 Pettitt lanzó Ladies Like Us: A Modern Girl’s Guide to Self-discovery, Self-confidence and Love (Damas como nosotras: Una guía moderna para el autoconocimiento, la autoestima y el amor) que se convirtió en best-seller y punto de partida de The Darling Academy, la web en la que anima a “las amas de casa tradicionales” a abrazar su rol en la casa y en la familia.
Para 2020 la tendencia se viralizó y con el confinamiento del covid se adentró en Tik Tok. El dinero entró por las redes y lo tradicional salió por la ventana. Y aquí es donde no hay correlación entre la vida de ensueño sin preocupación por las finanzas. Pues, al parecer, Pettitt olvidó que, dentro del rol tradicional, el esposo es quien debería de fungir como proveedor y ella ajustarse al nivel de vida que se le pueda proporcionar en lugar de estar buscando monetizar.
Pero no solo en eso terminó la parte tradicional. Hace unos meses Alena le confesó a la periodista de The New Yorker, Sophie Elmhirst, que, ahora que su hijo está más grande, tiene ganas de volver a trabajar y hasta considera separarse: “Nunca se sabe qué puede pasar en el futuro y yo estoy protegida financieramente, que es lo que hacemos tradicionalmente las mujeres inteligentes Quizá eso no sea tan ‘trad’”.
Algo similar confesó una de las más famosas #SAHG, que es lo mismo que las #tradwives pero sin contrato matrimonial, Kendal Kay, cuyo testimonio en Newsweek muestra cómo efectivamente en una estafa solo hay un bobo: el que cae.
“Me critican a menudo por no ser independiente desde el punto de vista financiero pero yo me siento muy segura. Me preguntan mucho: ¿No es demasiado arriesgado lo que haces? ¿No es abuso financiero, además? La verdad es que no hablo a menudo de esto en mis videos, pero creo que para cualquier mujer que se decida a llevar este estilo de vida es muy importante antes que se asegure cierta autonomía financiera. Yo, por ejemplo, tengo ahorros de cuando trabajaba mucho. Y además soy capaz de generar dos mil dólares al mes con el contenido que hago en redes”. Es decir, “no trabajar es su trabajo, una pose que cultiva para monetizar.” (El País).
}¿Realmente hay una añoranza por los valores de antaño tras las seguidoras de estas influencers? ¿O solamente las ganas de tener dinero fácil sin hacerlo evidente? Al final de cuentas, ellas solo lo saben. Pero por el momento, sus gurús ya tienen sus verdaderas provedoras en ellas, no en sus maridos.
Fuente: milenio.com
por Maura Arredondo | May 10, 2024 | De las plumas 50+1
La propaganda oficialista sostiene que interrumpir el plan del presidente López Obrador es regresar a un pasado de privilegios versus un proyecto de derechos.
La contraofensiva opositora intenta explicar que esos derechos son de papel, porque no se cumplen y están en riesgo: seguridad, salud, educación, Estado de derecho.
La candidata de Morena, PT y PVEM se ampara en el liderazgo presidencial y su retórica, centrada en demonizar a sus opositores desde una pretendida superioridad moral.
Lo que tenemos entonces no es el contraste entre las biografías de las candidatas y sus capacidades para construir soluciones frente a la violencia y la pobreza.
Lo que tenemos es una competencia focalizada en la popularidad del presidente López Obrador y su agenda de pendientes: borrar la pluralidad y cooptar al Poder Judicial.
A esa pretensión se oponen tres partidos que fueron artífices y, en este sexenio, defensores del andamiaje institucional que, pese al golpeteo gubernamental, sigue en pie.
De manera que, en los hechos, asistimos a una elección entre actos de fe y pragmatismo ciudadano; entre creyentes o no de un discurso en el que la crítica nunca es posible.
En esa disyuntiva, los méritos de los políticos no se miden por sus resultados, sino por el respaldo que le dan a la palabra presidencial. Qué mejor ejemplo que la purificación del Partido Verde.
A nivel individual, se cuentan por centenares los priistas, perredistas y panistas que optaron por asimilarse al proyecto gobernante, obteniendo de inmediato su exoneración.
Se trata de un triunfo político innegable por parte de un Presidente que se dispone a jugar ahora la última partida: demostrarles a quienes continúan en la resistencia democrática que puede más la devoción que la realidad.
Porque en eso empeñó López Obrador su enorme liderazgo: en el pañuelo blanco del fin de la corrupción o la santificación de las Fuerzas Armadas a las que empoderó.
O el señuelo de transferencias económicas que disminuyeron estadísticamente la pobreza, mientras se precarizaban los servicios de salud y educación. Y lo mejor: la normalización de la violencia criminal y de sus protagonistas versus la criminalización del reclamo ciudadano, así sea el de una madre buscadora.
Ese es el contraste con el que llegaremos a las urnas a despejar la incógnita de qué tanto persuadió a los mexicanos la trivialización del cobro de derecho de piso.
Más allá de la guerra de spots, la disyuntiva de fondo es si nos acostumbramos o no a un país donde las candidatas presidenciales son resguardadas por convoyes militares que se asemejan a los de la invasión rusa en Ucrania.
De eso va la contienda que viene: seguimos clasificando la información de los bienes públicos como secretos de Estado o nos resignamos al comunicado gubernamental.
Por lo pronto, la indiferencia campea, incluso cuando hay violencia contra candidatos a cargos de representación popular, como lo denunció este jueves la oposición.
En 29 por ciento de las secciones electorales hay un tipo de riesgo para los aspirantes y existen lugares en donde no se puede hacer campaña porque ahí manda la delincuencia.
Ante una presidencia del INE colonizada por el gobierno que se niega a responder a esta realidad, el mapa de riesgos se armó en la coalición PAN-PRI-PRD. Y fue entregado a la consejera Guadalupe Taddei, pero también a la titular del Tribunal Electoral, Mónica Soto, y a los secretarios de Gobernación, Luisa María Alcalde; Seguridad, Rosa Icela Rodríguez; Defensa Nacional, Cresencio Sandoval, y Marina, Rafael Ojeda.
Sobre aviso no hay engaño. Ahí están los focos rojos para que actúen gobernadores, alcaldes y, por supuesto, el Ejecutivo federal a través de sus secretarías. ¿Lo harán al cuarto para las 12?
“El Estado mexicano tiene la obligación de garantizarnos el libre tránsito en las elecciones. Y esto es un llamado al Estado mexicano a que asuma su responsabilidad”, expuso Rubén Moreira (PRI), coordinador territorial de la campaña opositora.
Santiago Creel, coordinador general de la campaña resumió: “La inseguridad que se vive en el país es una de las amenazas más graves de nuestra democracia. Desde el año 2018 se han producido numerosos eventos de violencia político criminal en los procesos electorales que alteran al sistema democrático, ya que impiden que los ciudadanos puedan decidir libremente y a partir de campañas políticas pacíficas y civiles”.
No será la realidad la que desmienta este escalofriante mapa político. Pero la mayoría de los electores sí puede hacerlo, en caso de avalar con sus votos la normalización de ese horror.
Fuente: excelsior.com.mx