El precio de disentir: revocación de visas en EU

El precio de disentir: revocación de visas en EU

Estados Unidos tiene derecho a defender la libertad de expresión, pero debe evitar acciones arbitrarias que contradigan los principios que dice promover.

La administración de Trump está implementando un nuevo tipo de diplomacia basada en la revocación o denegación de visas como forma de coerción selectiva para castigar a países extranjeros que mantienen enfoques disidentes respecto de la regulación de plataformas, o a estudiantes con ideologías contrarias a las de la actual administración. Si bien permitir la entrada a un país mediante la emisión de visas es una prerrogativa del Estado y no una obligación, preocupa la cancelación de documentos como forma de control de la gobernanza digital y la defensa de valores nacionales en el plano internacional.

El secretario de estado, Marco Rubio, anunció la revocación de visas a funcionarios extranjeros (e incluso a sus familias) que, a juicio del Departamento de Estado, censuren a sus empresas o ciudadanos, por considerarlo una violación a la soberanía estadounidense en el ámbito digital. La medida está relacionada con la decisión del juez de la Corte Suprema de BrasilAlexandre de Moraes, quien ordenó el bloqueo de varias cuentas en la red social X (antes Twitter) por la difusión de desinformación y mensajes de odio.

La decisión también apela al Reglamento de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea, que ha exigido a plataformas tecnológicas eliminar contenido ilegal, combatir la desinformación, reforzar la transparencia algorítmica y proteger a menores en línea. Aunque el DSA tiene como objetivo regular los entornos digitales dentro del espacio europeo, funcionarios estadounidenses han denunciado que estas regulaciones imponen obligaciones extraterritoriales inaceptables a empresas tecnológicas con sede en EU. Ejecutivos de Meta —incluido Mark Zuckerberg— han solicitado apoyo directo de Washington para evitar sanciones de la Comisión Europea, apelando a posibles represalias comerciales como la imposición de aranceles.

Ya en febrero pasado, el vicepresidente deEstados Unidos, JD Vance, había pronunciado un discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich en el que acusó a Europa de atentar contra la libertad de expresión. Citó casos como la anulación de las elecciones presidenciales en Rumania debido a presunta injerencia rusa, la condena en Suecia de un activista cristiano por participar en la quema del Corán, y la detención en el Reino Unido de un hombre por rezar frente a una clínica de abortos, y a advertencias de la Comisión Europea sobre la censura de contenidos considerados «de odio» en redes sociales. Calificó al uso de términos como «desinformación” como una práctica de la era soviética para silenciar voces disidentes.

Esa defensa irrestricta de la libertad de expresión que la administración Trump invoca para proteger a ciudadanos y empresas estadounidenses, no se extiende al resto del mundo. El gobierno ha revocado visas a cientos de estudiantes e investigadores internacionales en universidades por participar en protestas a favor de Palestina. Uno de los casos más emblemáticos es el de la doctora turca Rümeysa Öztürk, arrestada y posteriormente liberada en Massachusetts tras coeditar un artículo crítico contra las políticas de Israel. En la misma tesitura, el Marco Rubio anunció que cancelarán visas a estudiantes chinos que cursan estudios en áreas consideradas críticas o que supuestamente tengan vínculos con el Partido Comunista Chino. Mientras tanto, esta semana suspendieron citas consulares para todas las visas estudiantiles, en tanto se establecen directrices para revisar las redes sociales de los solicitantes.

Esto abre la puerta a una política de exclusión basada en ideología, activismo o simplemente por disentir del discurso oficial, lo que profundiza la fragmentación del sistema internacional, marcado por bloques que priorizan sus propios intereses y valores. Estados Unidos tiene derecho a defender la libertad de expresión, pero debe evitar acciones arbitrarias que contradigan los principios que dice promover.

Fuente: eluniversal.com.mx

¿Por qué caen las remesas?

¿Por qué caen las remesas?

“Una gran y hermosa ley”. Así se denomina el paquete fiscal enviado por Donald Trump al Congreso que beneficia a los más ricos al recortar impuestos y va contra la población más desfavorecida al eliminar ayudas alimentarias, becas y programas de salud, pero también aplica un impuesto de 3.5% a las remesas enviadas al extranjero que realicen aquellas personas que no sean ciudadanas.

La propuesta inicial fijaba una tarifa del 5% pero el cabildeo de la Embajada y de integrantes del Senado mexicano, lograron la modificación a la baja. La norma pasó el primer filtro el 22 de mayo en la Cámara de Representantes y este lunes el Senado comenzó sus deliberaciones. Se espera que Trump firme el decreto el 4 de julio en el marco del 249 aniversario de la independencia de Estados Unidos.

Las remesas que llegaron en abril a nuestro país registraron ya una caída del 12%, un dato no visto desde 2009 cuando la economía resentía la crisis global que provocó desempleo y fuga de capitales. Varios factores pueden ayudar a explicar la decisión de millones de connacionales de disminuir el flujo de dólares enviados a México. 

En primer lugar, la percepción sobre el curso de la economía, lo que se conoce como confianza del consumidor, que tuvo una leve mejoría en mayo después de que Trump diera marcha atrás a los aranceles recíprocos. Sin embargo, la errática política comercial provocó la caída del PIB estadunidense en el primer trimestre de este año (0.2%); además la depreciación del dólar se ha intensificado como consecuencia del elevado endeudamiento exterior.

Aunque la tasa de desempleo se mantiene estable (4.2% en mayo), las compañías están reconsiderando sus inversiones y los hogares se están volviendo más cautos. La incertidumbre cruza todos los estratos sociales y todos los segmentos poblacionales. Ese es el factor que cobra mayor peso en explicar por ahora, la caída de las remesas. 

Se debe también al endurecimiento de las políticas contra las personas migrantes, miles de las cuales permanecían de este lado de la frontera a la espera de respuesta a sus solicitudes de asilo. En su gran mayoría recibían dinero de familiares desde Estados Unidos durante su pernocta; al abandonar el país, los flujos se han desplomado.

Otra causa es que las redadas contra la población latina indocumentada en domicilios y centros de trabajo ha inhibido el interés de miles por salir a trabajar, priorizando sus ahorros para el sustento familiar con lo que disminuye el monto de los envíos monetarios a México.

Aquel slogan de la primera campaña presidencial de Bill Clinton, “es la economía, estúpido” que sugería que ese rubro era el principal problema de los votantes, cobra vigencia en medio de la incertidumbre que justo ahora envuelve a la economía más desarrollada que no tiene certeza de hacia dónde se dirige. 

Las veleidades de Trump sobre la imposición de aranceles al comercio exterior le crearon incluso, el mote de TACO en Wall Street: Trump Always Chickens Out (Trump siempre se acobarda). La salida de Musk del gobierno es un tema adicional.

Los siguientes meses serán determinantes para medir el comportamiento económico en la Unión Americana. La recesión asociada a un bajo crecimiento no está descartada. El incremento del déficit fiscal y la amenaza de un alza inflacionaria debido a los aranceles, complican el futuro. Como siempre, los más pobres pierden.

Fuente: elsoldemexico

Ley Malena en todo el país será…

Ley Malena en todo el país será…

La tipificación de delitos cometidos en contra de las mujeres permite iniciar procesos y establecer sanciones, garantizando la reparación del daño para las víctimas y sus familias, es por ello, la importancia de legislar en cada entidad federativa.

La Ley Malena o Ley ácida tipifica los ataques cometidos con ácido o cualquier sustancia química corrosiva que cause daño a la salud, ya sea de forma permanente o temporal.

Este delito es considerado como grave y equiparable como feminicidio en grado de tentativa, estableciendo penas de entre 8 – 30 años de prisión, dependiendo de las agravantes de cada caso.

La reparación integral del daño incluye atención médica especializada y de rehabilitación gratuita para la víctima, así como atención psicológica y la reparación económica correspondiente por los daños causados.

Las instituciones de salud tienen la obligación de reportar a las fiscalías todos los casos de ataque de ácido o cualquier sustancia corrosiva, también de llevar a cabo protocolos de actuación desde el momento de ingreso de la víctima.

Actualmente la Ley Malena ha sido aprobada en los Estados de Oaxaca, Sinaloa, Puebla, Quintana roo, Baja California, Ciudad de México, Campeche, Guerrero, Colima, Nayarit, Hidalgo, Veracruz, San Luis Potosí, Nuevo León, y Chiapas.

En la Ciudad de México la Ley Malena se publicó en la Gaceta Oficial el 19 de febrero de 2024, reformándose la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de la Ciudad de México, y el Código Penal para el Distrito Federal.

Algunos supuestos en los que se considera que el delito fue cometido en razón de género son los siguientes:

  • Si existe o ha existido una relación sentimental, sexual, afectiva o de confianza, o cualquier otra relación.
  • Si existe o ha existido una relación laboral, docente, religiosa, institucional, de servicio o cualquier otra que implique una relación de subordinación o superioridad.
  • Si existe parentesco por consanguinidad o afinidad
  • Que previo a la lesión infligida existan antecedentes de violencia contra las mujeres o delitos de género,
  • Si hubo amenazas, actos de acecho, acoso o cualquier tipo de violencia o acto de agresión en el ámbito familiar, laboral, o docente,

Uno de los avances más significativos en la tipificación, es que se equipara a tentativa de feminicidio. Entre las consideraciones se encuentran:

  • Que exista resección parcial o total en las mamas, alteración en el aparato genital, en las funciones de reproducción sexual o atente contra el ejercicio de la sexualidad,
  • Que cause deformidad o daño físico permanente en algún órgano interno, externo o ambos, provoque daños en extremidades, entorpezca, debilite u ocasione la pérdida parcial o total del oído, vista, habla o incapacidad permanente para trabajar.

Es importante mencionar que, a pesar de la legislación, muchos casos se encuentran impunes como consecuencia de la corrupción, la deficiente integración de las carpetas de investigación, la falta de capacitación para juzgar con perspectiva de género, entre muchas otras causas.

Por otra parte, es necesario señalar que en nuestro país no existe un censo de mujeres víctimas de este delito; quizá solo un número aproximado de denuncias presentadas, por lo que es imperante crear un registro con datos estadísticos que permita visibilizar la magnitud del delito y actuar en consecuencia.

Hoy el Estado está en deuda con las mujeres, con todas cuyos casos están impunes por la corrupción de un sistema judicial que lo que menos le ha importado es impartir justicia, con aquellas a quienes debió proteger y garantizar una vida libre violencia, y no ocurrió.

Hace algunos meses, María Elena Ríos al terminar su participación ante un auditorio de 800 mujeres, me dijo: “cuando la lucha es colectiva, se hace más fuerte”, y estoy convencida de ello, porque así es como se generan los verdaderos cambios sociales. Mi reconocimiento para ti Malena, porque estoy cierta que tu lucha es para todas.

Mi admiración y profundo agradecimiento para las mujeres que han tenido que atravesar este camino en busca no solo de justicia, sino también de crear un precedente legal para todas las mujeres de nuestro país.

Fuente: parentesislegal.com

¿Por qué caen las remesas?

Jóvenes antifeministas

Celebro que en varias naciones europeas la brecha se ha invertido y que las mujeres de 25 años y menos perciban mejores sueldos.

El exponencial crecimiento de formaciones políticas de extrema derecha en Europa (como también ocurre en Latinoamérica) se explica por el apoyo de hombres menores de 25 años que rechazan los avances del feminismo dada la supuesta pérdida de «privilegios masculinos». El declive se refleja en ingresos, tasas de empleo, poder adquisitivo, tasas de educación universitaria y hasta salud mental.

Celebro que en varias naciones europeas la brecha se ha invertido y que las mujeres de 25 años y menos perciban mejores sueldos. Ello, de acuerdo con el informe “De proveedor a precario: cómo el declive económico de los hombres jóvenes alimenta la reacción antifeminista” elaborado por el European Policy Centre que sostiene que la tendencia está enmarcada en la precariedad económica de la clase trabajadora.

Esa región experimenta un retroceso ideológico en materia de igualdad de género derivado de críticas conservadoras sobre políticas de corte feminista, como si fueran la causa. El problema no es el feminismo, es la desigualdad exacerbada por el sistema económico que limita el desarrollo de todas las personas y afecta a la juventud. Hay manipulación tras la retórica confrontativa que busca perpetuar el sistema de explotación y está funcionando. En las elecciones europeas de 2024, el 17.2% de los hombres menores de 25 años votaron por la extrema derecha respecto al 9.5% de las mujeres de esa edad.

En realidad, el deterioro de los niveles de bienestar obedece a cambios estructurales que amplían las desigualdades. Entre pocas oportunidades de crecimiento y desarrollo, malas condiciones de trabajo y la pérdida de derechos laborales generada por modelos de empleo tipo Uber, los hombres añaden las expectativas tradicionales de ser el «sustento» familiar.

¿Podemos revertir esta tendencia antifeminista? Dadas las resistencias socioculturales sumadas a las económicas, las políticas enfocadas en mejorar las condiciones para jóvenes, así como comprometer a la ciudadanía con la igualdad parece resolver el tema. No debemos ignorar las consignas de los jóvenes ni empoderar a los partidos conservadores cuya agenda suspende derechos en todo el mundo y que han triunfado en Italia, Hungría y Reino Unido.

Un enfoque integral para la igualdad debe enunciar la inclusión de las y los jóvenes y minimizar la reacción antifeminista. Hay que dominar el discurso desde el acceso a derechos, con empleos dignos, impulsar la justicia social y frenar la retórica de violencia en las nuevas generaciones.

Fuente: heraldodemexico.com.mx

Niñez y adolescencia, en la línea de fuego

Niñez y adolescencia, en la línea de fuego

La infancia en muchas regiones del país no florece: sobrevive. Y sobrevive en trincheras que jamás eligió.

En México, miles de niñas, niños y adolescentes han sido arrancados de su derecho a soñar y a ejercer sus derechos. En lugar de mochilas llevan radios para espiar, y donde debería haber cuadernos, hay armas. La infancia en muchas regiones del país no florece: sobrevive. Y sobrevive en trincheras que jamás eligió.

El crimen organizado ha convertido a los menores en piezas clave de su maquinaria, aprovechando su vulnerabilidad, la impunidad legal y el olvido de un Estado que hace mucho está rebasado por la realidad. Según estimaciones de Unicef y la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), entre 30 mil y 460 mil menores han sido reclutados por grupos criminales. Un número que, lejos de ser una exageración, es solo la punta del iceberg de una tragedia silenciada.

Para las organizaciones delictivas, niñas, niños y adolescentes son “un blanco fácil por su necesidad de pertenencia, su carencia afectiva y su contexto de sobrevivencia”, explica Juan Martín Pérez García, coordinador de Tejiendo Redes Infancia. El reclutamiento infantil toma formas múltiples: los convierten en halcones, mensajeros, extorsionadores, sicarios. A los 10 años, ya saben esconder un arma. A los 13, pueden haber cometido su primer asesinato. Y lo peor: muchos lo ven como su única forma de vivir… o de no morir.

Un entorno adverso, necesidades básicas que cubrir y penas máximas de cinco años por delinquir, convierten a los y las menores de edad, en carne de cañón. Reclutados, capacitados y utilizados por grupos criminales, son a un mismo tiempo víctimas y victimarios.

l patrón es aterrador, como lo advierte Marina Flores Camargo, directora de investigación de Reinserta, organización que lleva años trabajando con jóvenes en centros de internamiento: pobreza extrema, abandono familiar, violencia cotidiana y una normalización de la delincuencia. “No es una elección libre; es el resultado de un entorno que los empuja”, afirma.

Pese a la gravedad, México no reconoce el reclutamiento infantil como delito federal. Esta omisión legal impide contar con estadísticas reales, abrir investigaciones o sancionar a los reclutadores. “La ausencia de un marco legal genera la falsa idea de que este fenómeno es parte de la cultura”, denuncia Fernando Carrera, representante de Unicef en México. “Pero no lo es. Es un crimen”.

Las recomendaciones de Naciones Unidas al Estado mexicano fueron emitidas en 2011 y ratificadas en 2015 y 2025, e incluyen además del reconocimiento y tipificación en el Código Penal del reclutamiento forzado, crear programas integrales de desvinculación, rescate, inserción social y tratamiento psicológico para las y los afectados, además de la construcción de una Cultura de Paz desde los territorios con énfasis particular en las escuelas.

A la fecha, México ha ratificado tratados internacionales, como el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, pero lleva más de una década desoyendo las recomendaciones de la ONU para legislar y actuar. En nuestro país, solo el estado de Hidalgo reformó su código penal en 2023, a fin de penalizar el reclutamiento de menores para actividades delictivas.

En un sistema que castiga más de lo que protege, es necesaria una ley federal para acabar con la impunidad, pero sobre todo políticas públicas que vayan a las raíces del problema, para garantizar que niñas, niños y adolescentes, accedan a sus derechos fundamentales, como salud, alimentación, educación y entornos libres de violencia.

No podemos resignarnos a que la violencia sea paisaje; la impunidad, rutina, y el Estado, un fantasma. Cada infancia perdida es una promesa rota. Y cada menor de edad reclutado, una derrota colectiva.

Fuente: heraldodemexico.com.mx